Sucedió que, cuando entró Abrán en Egipto, vieron los egipcios que la mujer era muy hermosa.
Ester 2:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces, los servidores del rey, sus cortesanos, dijeron: 'Búsquense para el rey jóvenes doncellas de hermoso aspecto. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y dijeron los criados del rey, sus cortesanos: Busquen para el rey jóvenes vírgenes de buen parecer; Biblia Nueva Traducción Viviente Así que sus asistentes personales sugirieron lo siguiente: «Busquemos en todo el imperio jóvenes hermosas y vírgenes para el rey. Biblia Católica (Latinoamericana) Los cortesanos del rey le dijeron entonces: «Busquemos para el rey algunas jovencitas que sean a la vez vírgenes y hermosas. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces los asistentes personales que servían al rey dijeron: Búsquense para el rey jóvenes vírgenes y de hermoso parecer, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces dijeron los siervos del rey, sus oficiales: Busquen para él jóvenes vírgenes de buen parecer; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces los consejeros le dijeron al rey: —Su Majestad debe nombrar asistentes en todas las provincias del país, para que busquen jóvenes hermosas y solteras. Esas jóvenes deberán ser llevadas a la casa de las mujeres, en su palacio. Allí estarán bajo el cuidado de Hegai, su hombre de confianza a cargo de las mujeres, para que les dé un tratamiento de belleza. Entonces Su Majestad elegirá a la joven que más le guste, y la nombrará reina en lugar de Vasti. Esto agradó al rey, y así se hizo. |
Sucedió que, cuando entró Abrán en Egipto, vieron los egipcios que la mujer era muy hermosa.
Dijéronle entonces sus servidores: 'Búsquese para mi señor, el rey, una doncella virgen que asista al rey y lo cuide, que duerma en su regazo, y así entrará en calor mi señor, el rey'.
El día séptimo, alegre el corazón del rey por el vino, mandó a Mehumán, a Bizetá, a Jarboná, a Bigtá, a Abagtá, a Zetar y a Carcás, los siete eunucos que estaban al servicio del rey Asuero,
Entre ellos, los más allegados eran Carsená, Setar, Admatá, Tarsis, Meres, Marsená y Memucán, siete grandes de Persia y de Media, que asistían al rey y ocupaban los primeros puestos en el reino.
Nombre el rey inspectores en todas las provincias de su reino, para que reúnan a todas las doncellas de hermoso aspecto en la ciudadela de Susa, en el harén, bajo la vigilancia de Hegué, eunuco del rey y guardián de las mujeres; y que éste les dé lo necesario para ataviarse.
Todavía estaban hablando con él cuando llegaron los eunucos del rey y se llevaron a toda prisa a Amán al banquete que Ester había preparado.