De la mitad de la tribu de Manasés: dieciocho mil, que fueron designados nominalmente para ir a proclamar rey a David.
Ester 1:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Interrogó el rey a los sabios conocedores de los tiempos, pues tal era la costumbre del rey con todos los conocedores de la ley y del derecho. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Preguntó entonces el rey a los sabios que conocían los tiempos (porque así acostumbraba el rey con todos los que sabían la ley y el derecho; Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el rey consultó de inmediato con sus sabios consejeros, quienes conocían todas las leyes y costumbres persas, porque siempre les pedía consejo. Biblia Católica (Latinoamericana) Se dirigió entonces a los sabios, a los especialistas en leyes (pues todos los asuntos del rey eran tratados en presencia de los que tenían conocimientos de la ley y del derecho). La Biblia Textual 3a Edicion Entonces el rey, como era la costumbre del rey con los que conocían la ley° y el derecho Biblia Reina Valera Gómez (2023) Preguntó entonces el rey a los sabios que conocían los tiempos (porque así era la costumbre del rey para con todos los que sabían la ley y el derecho; Biblia Traducción en Lenguaje Actual y les preguntó a los especialistas de la ley qué debía hacer. Era su costumbre pedir consejo a los que conocían bien la ley, |
De la mitad de la tribu de Manasés: dieciocho mil, que fueron designados nominalmente para ir a proclamar rey a David.
De los hijos de Isacar, expertos en discernir la oportunidad de saber lo que se había de hacer en Israel: doscientos jefes con todos sus hermanos bajo sus órdenes.
Pero, en contra de la orden del rey transmitida por medio de los eunucos, la reina Vastí se negó a acudir. El rey se enojó mucho y la ira se encendió en él.
¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Sí, esto se te debe; porque entre todos los sabios de las gentes y en todos sus reinos nadie hay como tú.
Ante esto, el rey se enfureció terriblemente y mandó matar a todos los sabios de Babilonia.
El rey mandó llamar a los magos y adivinos, a los hechiceros y a los caldeos, para que le explicaran aquel sueño. Vinieron, pues, y se presentaron ante el rey.
Daniel respondió: 'El misterio que el rey desea saber no hay sabios, ni adivinos, ni magos, ni astrólogos que puedan revelárselo al rey,
El rey mandó a voces que vinieran los adivinos, los caldeos y los astrólogos. Tomó el rey la palabra y dijo a los sabios de Babilonia: 'El que lea esta escritura y me dé su interpretación, será vestido de púrpura, llevará un collar de oro al cuello y será el tercero en el gobierno del reino'.
y por la mañana: 'Hoy habrá tormenta', porque el cielo está de un rojizo sombrío. ¿Conque sabéis interpretar el aspecto del cielo y no podéis interpretar las señales de los tiempos?]
Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, unos magos llegaron de Oriente a Jerusalén,