La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Eclesiastés 6:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Otro tiene cien hijos y vive largos años, pero por muchos que sean los días de su vida, si no disfruta de sus bienes ni tiene siquiera tumba propia, yo diría que un aborto es más dichoso que él.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Un hombre podría tener cien hijos y llegar a vivir muchos años. Pero si no encuentra satisfacción en la vida y ni siquiera recibe un entierro digno, sería mejor para él haber nacido muerto.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Supongamos que un hombre tuviera un centenar de hijos y viviera largos años, pero durante todo ese tiempo no encontrara la felicidad y no tuviera después sepultura -en ese caso digo que un recién nacido fallecido es más feliz que él-.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Aunque un hombre engendre cien hijos° y viva muchos años, y sean numerosos los días de su vida, si su alma no se sació de felicidad,° digo: mejor que él es un aborto,

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Si el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Podemos vivir cien años, y llegar a tener cien hijos, pero si no disfrutamos de las cosas buenas de la vida, ni tampoco nos entierran como se debe, yo digo que un niño que nace muerto ha tenido mejor suerte que nosotros.

Ver Capítulo
Otras versiones



Eclesiastés 6:3
23 Referencias Cruzadas  

Alzó Esaú los ojos, vio a las mujeres y los hijos y preguntó: '¿Quiénes son estos que vienen contigo?'. Contestó: 'Son los hijos con que Yahveh ha favorecido a tu siervo'.


Contestó Jacob al Faraón: 'Ciento treinta han sido los años de mis andanzas. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han alcanzado los años de la vida de las andanzas de mis padres'.


Tenía Ajab setenta hijos en Samaría. Jehú escribió cartas que envió a Samaría, a los jefes de la ciudad, a los ancianos y a los preceptores de los hijos de Ajab, diciendo:


Fueron a darle sepultura, pero no encontraron de ella más que la calavera, los pies y las manos.


Y de entre todos mis hijos -pues fueron muchos los que me concedió Yahveh-, eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yahveh sobre Israel.


Roboán amó a Maacá, hija de Absalón, más que a todas sus mujeres y concubinas, pues tuvo dieciocho mujeres y sesenta concubinas y engendró veintiocho hijos y sesenta hijas.


Les habló del esplendor de su riqueza y del número de sus hijos y de cuánto lo había engrandecido el rey y de cómo lo había elevado por encima de los grandes y servidores del rey.


Y colgaron a Amán de la horca que había preparado para Mardoqueo. Así se apaciguó la ira del rey.


¿Por qué no morí en las entrañas, o no perecí en saliendo del seno?


O, cual oculto aborto, no hubiera existido, como los niños que no vieron la luz.


dilúyelos, como las aguas que se van; cuando arrojen sus flechas, que se encuentren despuntadas.


Corona de los ancianos son sus nietos; honor de los hijos, sus padres.


pero aún más dichoso que todos éstos al que todavía no existe, al que no vio las fechorías que se cometen bajo el sol.


El aborto viene en tinieblas, en tinieblas se va, y en tinieblas queda sepultado su nombre:


Será sepultado como lo es un asno: se le arrastrará y se le tirará fuera de las puertas de Jerusalén.


Por eso, así dice Yahveh acerca de Joaquín, rey de Judá: no tendrá descendiente que se siente en el trono de David; su cadáver quedará tirado al calor durante el día y al frío durante la noche.


y los dispersarán ante el sol y la luna y ante todo el ejército del cielo, a quienes amaron y sirvieron, tras de los cuales anduvieron, a quienes consultaron y adoraron. No serán recogidos ni enterrados; servirán de estiércol sobre la superficie de la tierra.


El Hijo del hombre se va, conforme está escrito de él; pero ¡ay de ese hombre por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a tal hombre no haber nacido'.