Todo esto, oh rey, Arauná se lo da al rey'. Y añadió: '¡Que Yahveh, tu Dios, te sea propicio!'.
Deuteronomio 33:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Bendice, Yahveh, sus riquezas y acepta la obra de sus manos; hiere las espaldas de sus adversarios y de los que le odian. ¡Que jamás vuelvan a ponerse en pie!'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la obra de sus manos; Hiere los lomos de sus enemigos, Y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten. Biblia Nueva Traducción Viviente Oh Señor, bendice el servicio de los levitas y acepta todo el trabajo de sus manos. Hiere a sus enemigos donde más les duela y derriba a sus adversarios para que no vuelvan a levantarse». Biblia Católica (Latinoamericana) Bendice, ¡oh, Yavé!, su valentía y acepta su servicio. Hiere en el dorso a los que contra él se alcen y que sus enemigos no se levanten jamás. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Bendice, oh YHVH, su vigor, Y acepta la obra de sus manos, Aplasta los lomos de los que se alzan contra él, Y no se levanten quienes lo aborrecen! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Bendice, Jehová, lo que hicieren, y acepta la obra de sus manos; hiere los lomos de sus enemigos, y de los que lo aborrecieren; para que nunca se levanten. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Pido a Dios que los bendiga y que acepte con agrado lo que ustedes hacen por él; también le pido que destruya a todos sus enemigos, para que nunca más se levanten contra ustedes». |
Todo esto, oh rey, Arauná se lo da al rey'. Y añadió: '¡Que Yahveh, tu Dios, te sea propicio!'.
los que condenan al hombre en la causa, insidian al jurado en la puerta y doblegan al justo por nada.
¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste para ser hombre de discusión y de discordia para todo el mundo! Ni presté ni me prestaron, pero todos me maldicen.
Véanse avergonzados mis perseguidores, pero no sea yo avergonzado; sean aterrorizados ellos, pero no sea yo aterrorizado. Trae sobre ellos el día de la desgracia y destrúyelos con doble destrucción.
Cuando hayan terminado esos días, desde el octavo día en adelante, los sacerdotes inmolarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de comunión, y os seré propicio -oráculo del Señor Yahveh'.
Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros desprecia, a mí me desprecia. Pero quien me desprecia a mí, desprecia a aquel que me ha enviado'.
Ellos enseñan tus normas a Jacob y tu ley a Israel; ofrecen el incienso en tu presencia y el sacrificio perfecto en tu altar.
A Benjamín le dijo: 'Amado de Yahveh, reposa seguro junto a él, junto a aquel que siempre lo protege y entre sus colinas ha puesto su morada'.
Por consiguiente, quien esto menosprecia, no menosprecia a un hombre, sino a Dios, que dispensa [también] su Espíritu Santo entre vosotros.