Tú mismo vas a padecer muchas enfermedades y una dolencia de entrañas tal que se te saldrán las entrañas a causa de la enfermedad día tras día'.
Apocalipsis 16:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Marchó el primero y derramó su copa sobre la tierra. Y sobrevino una úlcera maligna y dolorosa a los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen. Biblia Nueva Traducción Viviente Así que el primer ángel salió del templo y derramó su copa sobre la tierra, y a todos los que tenían la marca de la bestia y que adoraban a su estatua les salieron horribles llagas malignas. Biblia Católica (Latinoamericana) Salió el primero, vació su copa sobre la tierra y se produjeron úlceras malignas y dolorosas en las personas que llevaban la marca de la bestia y se postraban ante su imagen. La Biblia Textual 3a Edicion Salió el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y sobrevino una úlcera maligna y pestilente° sobre los hombres que tienen la marca de la bestia y que adoran su imagen. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra; y vino una pestilente y maligna úlcera sobre los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El primer ángel fue y vació su copa sobre la tierra, y a todos los que tenían la marca del monstruo y adoraban su estatua les salió una llaga terrible y dolorosa. |
Tú mismo vas a padecer muchas enfermedades y una dolencia de entrañas tal que se te saldrán las entrañas a causa de la enfermedad día tras día'.
Después de todo esto, Yahveh lo hirió con una enfermedad incurable de entrañas.
En los cielos movió él viento del este, con su poder hizo soplar el austro,
por eso el Señor cubrirá de tiña el cráneo de las hijas de Sión, y Yahveh desnudará sus vergüenzas'.
Y sucederá que: en vez de perfume habrá podredumbre; en vez de ceñidor, una cuerda; en vez de trenzas, calva; en vez de lujosos vestidos, faja de saco; en vez de bello rostro, cicatrices.
Pero en aquel mismo instante lo hirió un ángel del Señor, por no haber dado gloria a Dios; y, comido de gusanos, expiró.
Yahveh te herirá con úlceras, hemorroides, sarna y tiña, de que no podrás ser curado.
Yahveh te herirá de úlceras malignas en las rodillas y en las piernas de las que no podrás ser curado, desde la planta del pie hasta la coronilla.
Yahveh alejará de ti toda enfermedad; no te mandará ninguna de esas plagas malignas de Egipto que tú conoces, sino que las descargará sobre todos aquellos que te odian.
Ejerce toda la autoridad de la primera bestia al servicio de ésta; hace que la tierra y sus moradores adoren a la primera bestia, a aquella cuya herida mortal fue curada.
El que estaba sentado sobre la nube metió la hoz sobre la tierra y la tierra quedó segada.
Los seguía otro ángel, el tercero, que decía con gran voz: 'Si alguno adora la bestia y su imagen y recibe su marca en la frente o en la mano,
Oí una gran voz procedente del santuario que decía a los siete ángeles: 'Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios'.
Blasfemaron entonces del Dios del cielo a causa de sus dolores y de sus úlceras, pero no corrigieron su conducta.
Tocó el primero. Hubo granizada y fuego mezclado con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra y quedó abrasada la tercera parte de la tierra; abrasada la tercera parte de los árboles, abrasada toda la hierba verde.
La mano de Yahveh cayó pesadamente sobre los habitantes de Asdod llenándolos de consternación, pues hirió con tumores a los de Asdod y su comarca.
Pero apenas trasladada, la mano de Yahveh se dejó sentir sobre la ciudad provocando una gran conmoción: los habitantes de la ciudad, pequeños y grandes, fueron castigados con tumores.