Buscaron por todo el territorio de Israel una doncella hermosa, encontraron a Abisag, la sunamita; y la llevaron al rey.
2 Reyes 4:36 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Llamó entonces a Guejazí y le dijo: 'Llama a la sunamita'. La llamó y ella se presentó a él. Él le dijo: 'Toma a tu hijo'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Eliseo llamó a Giezi y le dijo: «¡Llama a la madre del niño!». Cuando ella entró, Eliseo le dijo: «¡Aquí tienes, toma a tu hijo!». Biblia Católica (Latinoamericana) Eliseo llamó a Guejazí y le dijo: 'Di a la sunamita que venga'. La llamó, ella subió y le dijo: 'Toma a tu hijo'. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces llamó a Giezi y dijo: Llama a esta sunamita. La llamó pues, y cuando ella llegó, él le dijo: ¡Alza a tu hijo! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Eliseo llamó a Guehazí y le dijo: «Llama de inmediato a la madre». El sirviente llamó a la madre, y cuando ella llegó a donde estaba Eliseo, este le dijo: «Aquí tienes a tu hijo». |
Buscaron por todo el territorio de Israel una doncella hermosa, encontraron a Abisag, la sunamita; y la llevaron al rey.
Tomó luego Elías al niño, lo bajó de la habitación superior de la casa y se lo entregó a su madre, diciéndole: 'Mira: tu hijo está vivo'.
Entró ella y, cayendo a sus pies, se postró en tierra. Luego tomó a su hijo y salió.
Eliseo habló a la mujer a cuyo hijo él había resucitado y le dijo: 'Disponte a partir, tú con tu familia, y vete a vivir donde puedas, porque Yahveh ha llamado al hambre, que vendrá sobre este país por siete años'.
El difunto se incorporó y comenzó a hablar; y Jesús se lo entregó a su madre.
Hubo mujeres que recuperaron, resucitados, a sus muertos. Otros fueron sujetos a torturas mortales, pero renunciaron a la liberación para obtener una resurrección superior.