Por aquel entonces el pueblo ofrecía sacrificios en los lugares altos, porque aún no se había edificado una casa al nombre de Yahveh.
2 Reyes 12:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 No obstante, no desaparecieron los lugares altos y el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Joás dijo a los sacerdotes: Todo el dinero consagrado que se suele traer a la casa de Jehová, el dinero del rescate de cada persona según está estipulado, y todo el dinero que cada uno de su propia voluntad trae a la casa de Jehová, Biblia Nueva Traducción Viviente Cierto día, el rey Joás dijo a los sacerdotes: «Recojan todo el dinero que se traiga como ofrenda sagrada al templo del Señor, ya sea el pago de una cuota, el de los votos o una ofrenda voluntaria. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero no desaparecieron los Altos lugares, y el pueblo siguió sacrificando y quemando incienso en los Altos lugares. La Biblia Textual 3a Edicion Y Joás dijo a los sacerdotes: Toda la plata consagrada que se acostumbra traer a la Casa de YHVH, tanto la plata del rescate de cada persona, según está estipulado, así como la plata que cada uno trae voluntariamente° a la Casa de YHVH, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Joás dijo a los sacerdotes: Todo el dinero de las santificaciones que se suele traer a la casa de Jehová, el dinero de los que pasan en cuenta, el dinero por las personas, cada cual según su tasa, y todo el dinero que cada uno de su corazón trae a la casa de Jehová, Biblia Traducción en Lenguaje Actual 4-5 (5-6) Un día Joás le dijo a los sacerdotes: «Recojan ustedes el dinero de las ofrendas que la gente lleva al templo de Dios, tanto las ofrendas obligatorias como las voluntarias. Tomen todo ese dinero y úsenlo para las reparaciones del templo». |
Por aquel entonces el pueblo ofrecía sacrificios en los lugares altos, porque aún no se había edificado una casa al nombre de Yahveh.
Salomón se mostraba amante de Yahveh y seguía las normas de su padre David, aunque también ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los lugares altos.
Salomón empleó trece años en la construcción de su palacio hasta dejarlo todo terminado.
Por entonces, Jazael, rey de Aram, subió a combatir contra Gat y se apoderó de ella. Luego se dispuso a subir contra Jerusalén.
Joás dijo a los sacerdotes: 'Todo el dinero de las ofrendas sagradas que entra en el templo de Yahveh: el dinero corriente, el de las tasas personales y todo lo que voluntariamente aporta cada uno al templo de Yahveh,
Pero no desaparecieron los lugares altos, de modo que el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos.
No obstante, no desaparecieron los lugares altos, de modo que el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellos.
Ofreció sacrificios y quemó incienso en los lugares altos, en las colinas y bajo cualquier árbol frondoso.
quemaron incienso en todos los lugares altos, como las naciones que Yahveh había arrojado de delante de ellos, cometieron maldades que excitaron la ira de Yahveh
'Sube a ver a Jilquías, sumo sacerdote, para que reúna el dinero ingresado en el templo de Yahveh, el que los guardianes de la puerta han recogido del pueblo,
El rey David los consagró también a Yahveh, juntamente con la plata y el oro que había recogido de todas las naciones: de Edom, de Moab y de Amón, de los filisteos y los amalecitas.
Yo sé, oh Dios mío, que tú sondeas los corazones y amas la rectitud; por eso con rectitud de corazón te he ofrecido espontáneamente todo esto, y ahora veo con alegría que tu pueblo, aquí presente, te ofrece por su propia voluntad sus dones.
Llevó al templo de Dios las ofrendas que había consagrado su padre y las suyas propias: oro, plata y diversos objetos.
y con toda honradez metieron en ellas las ofrendas, los diezmos y las cosas consagradas. Al cargo de ellas estaba, como intendente, el levita Quenanías y, como lugarteniente suyo, su hermano Semeí.
Estableció a los sacerdotes en sus funciones y los animó a que sirvieran en el templo de Yahveh.
Y todos sus vecinos les prestaron toda clase de ayuda: objetos de plata y de oro, bienes y ganados y cosas preciosas, aparte de todos los donativos voluntarios.
Según sus posibilidades, entregaron al tesoro de la obra sesenta y un mil dáricos de oro, cinco mil minas de plata y cien túnicas sacerdotales.
así como toda la plata y el oro que reúnas en toda la provincia de Babilonia, junto con los donativos que el pueblo y los sacerdotes ofrezcan espontáneamente al templo de Dios que está en Jerusalén.
Llegaban hombres y mujeres, todos los que tenían espíritu generoso, y ofrecían broches, pendientes, anillos, collares y toda suerte de objetos de oro, el oro que cada cual quiso ofrecer a Yahveh con el rito del balanceo.
Todos los israelitas, hombres y mujeres a quienes la generosidad de su corazón movía a contribuir a la obra que Yahveh, por mediación de Moisés, había ordenado hacer, aportaron una contribución generosa a Yahveh.
separad de vuestros bienes ofrendas para Yahveh. Todos los hombres de corazón generoso aportarán como ofrenda a Yahveh oro, plata y bronce,
Recibieron de Moisés todas las ofrendas que habían aportado los israelitas, para la ejecución de toda la obra del santuario. Mientras tanto, los israelitas seguían aportando cada mañana sus ofrendas voluntarias.
Si alguno quiere rescatar parte de su diezmo, añadirá la quinta parte de su valor.
Porque todos ellos echaron para las ofrendas de lo que les sobraba; pero ésta, de su pobreza, echó todo lo que tenía para vivir'.