Les dijeron: 'No podemos hacer eso de dar a nuestra hermana a un hombre incircunciso, porque eso sería una afrenta para nosotros.
1 Samuel 11:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Respondióles Najás, el amonita: 'Sólo con esta condición pactaré con vosotros: la de sacaros a todos el ojo derecho, para que sirva de afrenta a todo Israel'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Nahas amonita les respondió: Con esta condición haré alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente —Está bien —dijo Nahas—, pero con una sola condición. ¡Le sacaré el ojo derecho a cada uno de ustedes para deshonrar a todo Israel! Biblia Católica (Latinoamericana) Pero Najaz el amonita respondió: 'Haré la paz con ustedes con esta condición: les sacaré a todos el ojo derecho, para que así quede humillado todo Israel'. La Biblia Textual 3a Edicion Y Nahas amonita les respondió: Con esta condición pactaré con vosotros: Que a cada uno de vosotros os saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Nahas amonita les respondió: Con esta condición haré alianza con vosotros, que a todos vosotros os saque yo el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nahas les contestó: «Acepto el arreglo, con la condición de que me dejen sacarle el ojo derecho a cada uno de ustedes. Así me burlaré de todo Israel». |
Les dijeron: 'No podemos hacer eso de dar a nuestra hermana a un hombre incircunciso, porque eso sería una afrenta para nosotros.
No escuchéis a Ezequías, pues así habla el rey de Asiria: haced la paz conmigo, rendíos a mí, y cada uno comerá de su viña y de su higuera y beberá agua de su pozo,
Y añadió: 'Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'. Entonces Moisés se cubrió el rostro, porque temía fijar su mirada en Dios.
Luego sacó los ojos a Sedecías y lo aherrojó con doble cadena de bronce para llevarlo a Babilonia.
En verdad, no es a una tierra que mana leche y miel adonde nos has traído, y no nos has entregado en herencia campos y viñas. ¿Acaso piensas arrancarles también los ojos a estos hombres? ¡No iremos!'.
Los filisteos le prendieron y le sacaron los ojos; lo bajaron a Gazá y lo ataron con una doble cadena de bronce. Y en la prisión le hacían dar vueltas a la piedra de molino.
Dijeron entonces los de Yabés a Najás: 'Mañana nos rendiremos a vosotros, para que hagáis de nosotros lo que os parezca'.
Pero cuando visteis que Najás, rey de los amonitas, venía contra vosotros, me dijisteis: 'No, que reine sobre nosotros un rey', cuando en realidad Yahveh, vuestro Dios, era vuestro rey.
Preguntó David a los hombres que estaban a su lado: '¿Qué se hará con el que mate a este filisteo y haga desaparecer de Israel esta afrenta? ¿Quién es ese filisteo incircunciso, para desafiar así a las huestes del Dios vivo?'.