La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




1 Pedro 1:22 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Una vez ya purificados con la sumisión a la verdad ordenada a un sincero amor fraterno, amaos de corazón y con sinceridad unos a otros.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Al obedecer la verdad, ustedes quedaron limpios de sus pecados, por eso ahora tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Al aceptar la verdad, han logrado la purificación interior, de la que procede el amor sincero a los hermanos; ámense, pues, unos a otros de todo corazón,

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad° para un amor fraternal sincero, amaos intensamente de corazón los unos a los otros,

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Ahora ustedes obedecen el verdadero mensaje de Dios, y Dios los ha limpiado de todo pecado para que se amen unos a otros sinceramente, como hermanos. Así que, ámense mucho unos a otros, con todo su corazón y con todas sus fuerzas.

Ver Capítulo
Otras versiones



1 Pedro 1:22
51 Referencias Cruzadas  

Esto os mando: que os améis los unos a los otros.'


'Vosotros estáis ya limpios gracias a las palabras que os he dicho.


Conságralos en la verdad, tu palabra es verdad.


Y por ellos me consagro a mí mismo, para que también ellos sean consagrados en la verdad.'


y no hizo diferencia alguna entre nosotros y ellos a la hora de purificar sus corazones por la fe.


La palabra de Dios se propagaba y el número de discípulos se multiplicaba extraordinariamente en Jerusalén, e incluso una gran multitud de sacerdotes abrazaban la fe.


por quien hemos recibido la gracia del apostolado, para conseguir, a gloria de su nombre, la obediencia a la fe entre todos los gentiles,


pero a quienes, obstinándose en la rebeldía y resistiendo a la verdad, se entregan a la perversión los hará objeto de su ira y su furor.


Pues si vivís según la carne moriréis; pero si, por el Espíritu, dais muerte a las malas acciones del cuerpo, viviréis.


con honradez, con conocimiento, con comprensión, con bondad, con Espíritu Santo, con amor sincero,


¡Oh insensatos gálatas! ¿Quién os ha fascinado, a vosotros, ante cuyos ojos ha sido presentado Jesucristo crucificado?


Pues nosotros, confiados en el Espíritu y procediendo por fe, aguardamos pacientemente la esperanza de la justicia.


Corríais bien. ¿Quién os paró de repente impidiendo que siguierais la verdad?


esforzándoos en guardar la unidad del Espíritu con el vinculo de la paz:


Y ésta es mi oración: que vuestro amor crezca más y más en conocimiento perfecto y en sensibilidad para todo,


Y a vosotros, que el Señor os colme, hasta rebosar, de amor unos con otros y para con todos, a la medida del amor que os profesamos,


Tenemos que dar gracias a Dios sin cesar por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe se acrecienta con vigor y cada vez es mayor el amor de cada uno de vosotros por los demás.


Nosotros, en cambio, debemos dar constantemente gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido como primicias para la salvación por la santificación del Espíritu y por la fe en la verdad.


Cuando estaba a punto de partir para Macedonia, te rogué que te quedaras en Éfeso, para que urgieras a ciertos individuos a no enseñar doctrinas extrañas,


La finalidad de esta instrucción es el amor, que procede de un corazón puro, de una conciencia sana y de una fe sincera.


Que nadie te tenga en menos por tu juventud. Al contrario, procura ser modelo de todos los creyentes: en la palabra, en la conducta, en el amor, en la fe, en la pureza de vida.


a las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.


Guarda ese buen depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.


Por la fe Abrahán obedeció cuando se le llamó para ir a un lugar que iba a recibir en herencia, y salió sin saber adónde iba.


Que el amor fraterno permanezca.


y llevado a la consumación, se convirtió, para los que le obedecen, en causa de salvación eterna,


Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado por su nombre, cuando ya antes servisteis al pueblo santo y lo seguís sirviendo ahora.


¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del espíritu eterno, se ofreció a Dios como sacrificio sin mancha, purificará nuestra conciencia de las obras muertas, para que rindamos culto al Dios vivo!


Por lo cual, despojándoos de toda impureza y de todo resto de maldad, recibid con mansedumbre la palabra plantada en vosotros, que es la que puede salvaros.


Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; los que obráis con doblez, purificad los corazones.


santificados por el Espíritu, según el previo designio de Dios Padre, para recibir el mensaje de Jesucristo y la aspersión de su sangre: que abunden en vosotros la gracia y la paz.


Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al emperador.


Asimismo, vosotras, mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, para que si algunos se muestran rebeldes a la palabra, sin palabra alguna sean conquistados por la conducta de las mujeres,


a los que en otro tiempo rehusaron creer, cuando la paciencia de Dios daba largas, mientras en los días de Noé se preparaba el arca, en la que pocos, o sea, ocho personas, se salvaron por en medio del agua.


En fin, sed todos de un mismo sentir, compartid alegrías y tristezas, cultivad el amor fraterno, sed misericordiosos, humildes;


Porque es ya el tiempo de que comience el juicio por la casa de Dios. Y si empieza por nosotros, ¿cuál será el final de los que se rebelan contra el evangelio de Dios?


Ante todo, tened amor sincero los unos a los otros, porque el amor disculpa todas las ofensas.


a la piedad el afecto fraterno, y al afecto fraterno el amor.


Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros.


Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y que nos amemos unos a otros conforme al mandamiento que nos dio.


A Dios nadie lo ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.


Si alguno dice: 'Yo amo a Dios', pero odia a su hermano, es mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve.


Queridos míos, amémonos unos a otros porque el amor es de Dios. Quien ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.


Pero tengo contra ti que has dejado tu amor primero.