Llamaron a Lot y le dijeron: '¿Dónde están los hombres que entraron en tu casa esta noche? Sácalos para que abusemos de ellos'.
1 Corintios 6:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿O es que no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni lujuriosos, ni idólatras, ni adúlteros, ni pervertidos, ni sodomitas, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, Biblia Nueva Traducción Viviente ¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad Biblia Católica (Latinoamericana) ¿No saben acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se engañen: ni los que tienen relaciones sexuales prohibidas, ni los que adoran a los ídolos, ni los adúlteros, ni los homosexuales y los que sólo buscan el placer, La Biblia Textual 3a Edicion ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, Biblia Traducción en Lenguaje Actual No se dejen engañar. Ustedes bien saben que los que hacen lo malo no participarán en el reino de Dios. Me refiero a los que tienen relaciones sexuales prohibidas, a los que adoran a los ídolos, a los que son infieles en el matrimonio, a los afeminados, a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, a los ladrones, a los que siempre quieren más de lo que tienen, a los borrachos, a los que hablan mal de los demás, y a los tramposos. Ninguno de ellos participará del reino de Dios. |
Llamaron a Lot y le dijeron: '¿Dónde están los hombres que entraron en tu casa esta noche? Sácalos para que abusemos de ellos'.
No hagas declaraciones falsas ni te confabules con el malvado para dar testimonio injusto.
Abandone el impío su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuelva a Yahveh, que se apiada de él, y a nuestro Dios, que perdona continuamente.
mientras que él no había hecho ninguna de ellas-, un hijo que come en los montes, deshonra a la mujer de su prójimo,
No te unirás carnalmente a la mujer de tu prójimo, pues quedarías contaminado.
No te acostarás con un varón como quien se acuesta con una mujer; es cosa abominable.
No dictarás sentencias injustas en tus juicios ni por favorecer al débil ni por complacer al poderoso. Juzgarás a tu prójimo con justicia.
Si un hombre se acuesta con otro hombre, como se hace con una mujer, ambos cometen una acción abominable; morirán sin remisión. Su sangre caerá sobre ellos.
Me dijo: 'Ésta es la maldición que se extiende sobre la superficie de todo el país. Porque, de aquí en adelante, y en virtud de ella, todo ladrón será quitado de en medio y, de aquí en adelante, y en virtud de ella, todo perjuro será quitado de en medio'.
Y todo aquel que por mi nombre haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o campos, recibirá mucho más y heredará vida eterna.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Venid, benditos de mi Padre: tomad en herencia el reino que para vosotros está preparado desde la creación del mundo.
Él contestó: 'Mirad que no os dejéis engañar. Porque muchos vendrán amparándose en mi nombre, y dirán: 'Soy yo', y 'El tiempo está cerca'. No vayáis tras ellos.
Ahora os dejo encomendados al Señor y a la palabra de su gracia, que tiene poder para edificar y concederos la herencia con todos los santificados.
Pero cuando Pablo tocó el tema de la justicia y de la continencia y del juicio venidero, Félix, atemorizado, interrumpió: 'Por ahora, basta. Cuando tenga ocasión propicia, te llamaré'.
La ira de Dios se revela, en efecto, desde el cielo contra toda impiedad y perversión de los hombres que perversamente retienen cautiva la verdad,
No os dejéis engañar: 'Las malas compañías corrompen las buenas costumbres'.
Pero os digo esto, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Por todas partes corre la noticia de un caso de lujuria, entre vosotros, pero tal lujuria que ni entre los paganos existe: que hay uno que vive con la mujer de su padre.
no me refería a los libertinos de este mundo, ni a los avaros, ladrones o idólatras; porque tendríais que saliros del mundo.
Lo que ahora os escribo es que no os juntéis con uno que, llamándose hermano, sea libertino, o avaro, o idólatra, o calumniador, o borracho, o ladrón: con estos tales, ni comer.
ni ladrones, ni avaros, ni borrachos, ni calumniadores, ni salteadores heredarán el reino de Dios.
Huid de la fornicación. Los demás pecados que el hombre comete quedan fuera del cuerpo; pero el que comete fornicación peca contra su propio cuerpo.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en vosotros, que lo habéis recibido de Dios y que no os pertenecéis a vosotros mismos?
¿No sabéis que los que corren en el estadio todos corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de modo que lo ganéis.
y que, al llegar yo de nuevo, me humille mi Dios ante vosotros, y tenga que llorar por muchos de los que antes pecaron y no se convirtieron de la impureza, fornicación y libertinaje que cometieron.
No os engañéis: de Dios nadie se burla. Lo que cada uno siembra, eso mismo cosechará.
Si un hombre fuere sorprendido yaciendo con una mujer casada, serán muertos los dos, el hombre que yacía con la mujer y la mujer. Así quitarás el mal de en medio de Israel.
No llevará la mujer vestidos de hombre ni el hombre vestidos de mujer, porque el que tal hace es una abominación para Yahveh, tu Dios.
Morará contigo, entre los tuyos, en el lugar que haya escogido en una de tus ciudades, el que mejor le parezca; no lo trates mal.
Haced morir, pues, cuanto hay de terreno en vosotros: lujuria, impureza, pasión, deseo malo, y la sed de lucro, que es una idolatría.
Buscad la paz con todos, así como la santificación, sin la cual nadie podrá ver al Señor.
de que no haya libertinos ni profanadores como Esaú, que por un solo plato de comida vendió su primogenitura.
Tengan todos en alta estima el matrimonio y sea sin mancha el lecho conyugal. Pues Dios condenará a libertinos y adúlteros.
Hijitos, que nadie os extravíe. El que practica la justicia es justo, como justo es él.
Pero los cobardes, los incrédulos, los culpables de abominación, los homicidas, los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros, compartirán el lago que arde con fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte'.
Fuera quedarán los perros, los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira'.
Mientras estaban reconfortando su corazón, unos hombres, hijos de Belial, rodearon la casa y, golpeando la puerta, decían al anciano, dueño de la casa: 'Saca al hombre que entró en tu casa, para que lo conozcamos'.