E invadido por el temor exclamó: '¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que la casa de Dios y la puerta del cielo'.
1 Corintios 3:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Al que destruya el templo de Dios, a ese Dios lo destruirá. Pues el templo de Dios es santo; y ese templo sois vosotros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. Biblia Nueva Traducción Viviente Dios destruirá a cualquiera que destruya este templo. Pues el templo de Dios es santo, y ustedes son este templo. Biblia Católica (Latinoamericana) Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. El templo de Dios es sagrado, y ese templo son ustedes. La Biblia Textual 3a Edicion Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el santuario de Dios es santo, el cual sois vosotros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ustedes son el templo santo de Dios. A cualquiera que destruya su templo, Dios también lo destruirá. |
E invadido por el temor exclamó: '¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que la casa de Dios y la puerta del cielo'.
Además, en mi amor por la casa de mi Dios, entrego el oro y la plata que poseo al templo de mi Dios, además de lo que he preparado para el templo santo, a saber:
Dirige tus pies hacia las ruinas sempiternas: todo, en tu santuario, lo ha arruinado el enemigo.
Salmo. De Asaf. Los gentiles han entrado, Señor, en tu heredad, profanado lo más sagrado de tu templo y convertido a Jerusalén en un montón de ruinas.
Tus testimonios son sobre medida fieles, a tu casa, Señor, la santidad es propia, por lo largo de los tiempos.
Exaltad al Señor y nuestro Dios, postraos ante su montaña santa, pues santo es el Señor y nuestro Dios.
Y le dijo: 'No te acerques aquí y quítate las sandalias de los pies; porque el lugar donde estás es suelo sagrado'.
¿Serás, Yahveh, insensible ante estas cosas? ¿Callarás y nos humillarás hastas el extremo?
Ésta es la ley del templo: en la cumbre del monte, todo el contorno de su territorio será santísimo. Tal es la ley del templo.'
Por eso -por mi vida; oráculo del Señor Yahveh-, puesto que has contaminado mi santuario con todos tus ídolos y todas tus abominaciones, también yo te voy a cortar de raíz, sin que se apiaden mis ojos de ti; no tendré compasión''.
Apartaré de ellos mi rostro y profanarán mi tesoro; entrarán en él bandidos y lo profanarán.
Aconsejaréis, pues a los israelitas que eviten sus impurezas, no sea que por ellas mueran, al contaminar mi santuario, que está en medio de ellos.
Yo me volveré contra ese hombre y lo extirparé de en medio de su pueblo por haber entregado un hijo suyo a Mólec, manchando mi santuario y profanando mi santo nombre.
Sus profetas son vanidosos, impostores; sus sacerdotes profanan lo santo, quebrantan la ley.
Pero el hombre que, siendo impuro, no se purifique, será extirpado de en medio de la comunidad, por haber contaminado el santuario de Yahveh. No se ha vertido sobre él el agua lustral: es impuro.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Que nadie se llame a engaño. Si alguno entre vosotros se tiene por sabio según este mundo, que se haga necio para hacerse sabio;