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Ezequiel 5:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Por eso -por mi vida; oráculo del Señor Yahveh-, puesto que has contaminado mi santuario con todos tus ídolos y todas tus abominaciones, también yo te voy a cortar de raíz, sin que se apiaden mis ojos de ti; no tendré compasión''.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 »Tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, te eliminaré por completo. No te tendré ninguna lástima porque has contaminado mi templo con tus imágenes repugnantes y tus pecados detestables.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Lo juro por mi vida, dice Yavé, puesto que tú ensuciaste mi Santuario con todas tus inmundicias y horrores, yo, por mi parte, te arrasaré, no te miraré con piedad, seré sin misericordia.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Por eso, ¡vivo Yo! dice Adonay YHVH, que por haber profanado mi Santuario con tus ídolos y tus abominaciones, Yo también te quebrantaré. Mi ojo no perdonará ni tendré de ti misericordia.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Por tanto, vivo yo, dice el Señor Jehová, ciertamente por haber profanado mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus abominaciones, por tanto, yo también te disminuiré; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré misericordia.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 »Juro que acabaré con todos los habitantes de Jerusalén. No les tendré compasión. Yo soy el Dios de Israel. Puesto que no respetaron mi templo, sino que adoraron a sus ídolos odiosos y siguieron con su maldad,

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Ezequiel 5:11
48 Referencias Cruzadas  

Erigió también altares en el templo de Yahveh, del que Yahveh había dicho: 'Pondré mi nombre en Jerusalén'.


Colocó el ídolo de la aserá que se había fabricado en el templo del que Yahveh, había dicho a David y a Salomón, su hijo: 'En este templo, y en Jerusalén, la que yo escogí de entre todas las tribus de Israel, estableceré mi nombre para siempre.


Demolió los altares que había en la terraza de la cámara alta de Ajaz, erigidos por los reyes de Judá, así como los altares que había erigido Manasés en los dos patios del templo de Yahveh; los sacó de allí, los redujo a polvo y arrojó el polvo al torrente Cedrón.


Erigió también altares en el templo de Yahveh, del que Yahveh había dicho: 'En Jerusalén estará mi nombre por siempre'.


Además, colocó la imagen del ídolo que había fabricado en el templo de Dios, del que Dios había dicho a David y a su hijo Salomón: 'En este templo, y en Jerusalén, la que yo escogí de entre todas las tribus de Israel, estableceré mi nombre para siempre.


Igualmente todos los jefes, los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus prevaricaciones, siguiendo todas las abominaciones de los pueblos, y contaminaron el templo de Yahveh, que él se había consagrado en Jerusalén.


Se ve golpeado sin compasión, intenta evitar la mano que lo hiere.


Si fueran diezmados, reducidos, fue a causa de la malicia y el afán.


Entonces en mi enojo les juré que no habrían de entrar en mi reposo.


Castígame, Señor, pero con medida, no según tu ira, pues sería aniquilado.


Por eso quiero pagar su iniquidad y su pecado con el doble, porque han profanado mi país con los cadáveres de sus ídolos y han llenado mi heredad con sus abominaciones.


Pusieron sus abominaciones en el templo sobre el cual se invoca mi nombre, profanándolo,


Os envié a su tiempo y sin cesar a todos mis siervos, los profetas, diciendo: 'No hagáis esas cosas abominables que detesto'.


Ain. Hizo Yahveh lo que había resuelto, cumplió su palabra, la que había decretado desde tiempos antiguos: destruyó sin piedad, hizo que de ti se riera el enemigo, elevó el poder de tus opresores.


Sin. Yacen por tierra en las calles niños y viejos; mis doncellas y mis jóvenes cayeron a espada. Has matado en el día de tu ira, has degollado sin piedad.


Llegarán allí y eliminarán todos sus ídolos y todas sus abominaciones.


En cuanto a aquellos cuyo corazón se va tras sus ídolos y sus abominaciones, haré recaer su conducta sobre su cabeza' -oráculo del Señor Yahveh'.


'Porque así dice el Señor Yahveh: mira: yo voy a entregarte en manos de aquellos que has dejado de amar, en manos de quienes tú misma te has hastiado.


'Hicieron más aún: aquel día contaminaron mi santuario y profanaron mis sábados;


porque, después de haber inmolado a sus hijos en honor de los ídolos, aquel mismo día vinieron a mi santuario para profanarlo. Esto es lo que han hecho dentro de mi casa.'


Yo, Yahveh, he hablado; está para llegar y lo haré. No cejaré, no sentiré pena ni me arrepentiré. Te juzgarán según tu conducta y según tus acciones -oráculo del Señor Yahveh.'


Será el más pequeño de los reinos y no se elevará sobre las naciones; los reduciré casi a la nada, para que no se imponga a las naciones.


Diles: por mi vida -oráculo del Señor Yahveh-, que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que el malvado se convierta de su conducta y viva. Convertíos, convertíos de vuestra mala conducta. ¿Por qué queréis morir, casa de Israel?'


poniendo su umbral junto a mi umbral y las jambas de sus puertas al lado de las jambas de mis puertas, con un solo muro entre ellos y yo. Contaminaron mi santo nombre con las abominaciones que cometieron; por eso los he consumido en mi ira.


al admitir extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de cuerpo, para que estén en mi santuario y profanen mi templo, pues cuando me presentabais la comida, la grasa y la sangre, rompíais mi alianza con todas vuestras abominaciones!'.


Por eso, así dice el Señor Yahveh: 'Puesto que sois más turbulentos que las naciones que os rodean y no habéis obrado según mis leyes ni cumplido mis decretos, y ni siquiera habéis actuado según los decretos de las naciones que os rodean,


De sus bellas alhajas hicieron alarde y fabricaron con ellas sus imágenes, sus ídolos abominables; por eso se las convertiré en estiércol.


No me apiadaré ni tendré compasión, sino que haré recaer sobre ti tu conducta, todas tus abominaciones estarán presentes ante ti; y sabréis que yo soy Yahveh'.


No me apiadaré ni tendré compasión; te trataré según tu conducta, y tus abominaciones estarán presentes ante ti; y sabréis que soy yo, Yahveh, el que hiere''.


Y me dijo: '¡Ya ves, hijo de hombre! Pero aún verás abominaciones mayores'.


Me llevó entonces al atrio interior del templo de Yahveh. Y vi que allí, a la entrada del santuario de Yahveh, entre el vestíbulo y el altar, había unos veinticinco hombres, de espaldas al santuario de Yahveh y de cara al oriente, adorando al Sol en dirección al oriente.


Pues bien, también yo obraré con furor; no se apiadará mi vista ni tendré compasión. Clamarán ante mis oídos a grandes gritos, pero no los escucharé'.


Pues bien, en cuanto a mí, tampoco yo me apiadaré ni tendré compasión; hago recaer su conducta sobre su cabeza'.


A los otros les dijo, oyéndolo yo: 'Pasad por la ciudad detrás de él y herid; no se apiaden vuestros ojos ni tengáis compasión;


Aconsejaréis, pues a los israelitas que eviten sus impurezas, no sea que por ellas mueran, al contaminar mi santuario, que está en medio de ellos.


Por el orgullo de Jacob ha jurado Yahveh: '¡Jamás olvidaré ninguna de vuestras obras!'.


Porque yo ya no tendré compasión de los habitantes del país -oráculo de Yahveh-. Mirad que yo mismo entregaré a cada cual en manos de su prójimo y en manos de su rey, ellos devastarán el país, sin que yo los libre de sus manos.


Ellos serán para mí -dice Yahveh Sebaot- propiedad particular, el día en que yo actúe. Seré indulgente con ellos, como un hombre es indulgente con el hijo que le sirve.


Ahora bien, si ese tropiezo de aquéllos es riqueza para el mundo, y su disminución es riqueza para los gentiles, ¡cuánto más lo será su plenitud!


Pues, si Dios no perdonó las ramas naturales, tal vez tampoco a ti te perdonará.


El que ni siquiera escatimó darnos a su propio Hijo, sino que por todos nosotros lo entregó, ¿cómo no nos dará gratuitamente también todas las cosas con él?


Yahveh lo separará de todas las tribus de Israel para desgracia suya, según todas las maldiciones de la alianza escrita en este libro de la Ley.


Efectivamente, cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo otro mayor por quien jurar, juró por sí mismo,


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