excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la porción de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol, y Mamre; los cuales tomarán su porción.
2 Crónicas 11:1 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando Roboam vino a Jerusalén, juntó la casa de Judá y de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, guerreros escogidos, para pelear contra Israel y volver el reino a Roboam. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando vino Roboam a Jerusalén, reunió de la casa de Judá y de Benjamín a ciento ochenta mil hombres escogidos de guerra, para pelear contra Israel y hacer volver el reino a Roboam. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando Roboam llegó a Jerusalén, movilizó a los hombres de Judá y de Benjamín —ciento ochenta mil guerreros selectos— para pelear contra Israel y recuperar el reino. Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando Roboam volvió a Jerusalén reunió a toda la tribu de Judá y la de Benjamín, ciento ochenta mil combatientes escogidos, para pelear contra Israel, para que reconocieran la autoridad de Roboam y se sumaran a su reino. La Biblia Textual 3a Edicion Cuando Roboam llegó a Jerusalem, hizo congregar de la casa de Judá y de Benjamín a ciento ochenta mil guerreros° escogidos, para luchar contra Israel y restituir el reino a Roboam. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Así que llegó Roboán a Jerusalén, reunió a la casa de Judá y a la de Benjamín: ciento ochenta mil hombres, guerreros escogidos, para hacer la guerra contra Israel y restituir el reino a Roboán. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando Roboam llegó a Jerusalén, reunió a ciento ochenta mil soldados que eligió de entre todas las familias de Judá y de la tribu de Benjamín, para luchar contra las demás tribus y recuperar el poder sobre todo Israel. |
excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la porción de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol, y Mamre; los cuales tomarán su porción.
Y Roboam fue a Siquem; porque todo Israel había venido a Siquem para hacerlo rey.
Jehová hace nulo el consejo de las naciones, y frustra las maquinaciones de los pueblos.
El rey no es salvo por la multitud del ejército: Ni es librado el valiente por la mucha fuerza.