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Salmos 141:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Deja que los justos me golpeen! ¡Será un acto de bondad! Si me corrigen, es un remedio calmante; no permitas que lo rechace. Pero oro constantemente en contra de los perversos y de lo que hacen.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo Que no me herirá la cabeza; Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquellos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Que el justo me golpee y me corrija y el óleo de los malos no luzca en mi cabeza. Mi oración denunciará siempre sus crímenes.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Será un favor que el justo me castigue y me reprenda; Pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza, Porque mi oración es de continuo contra su maldad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Que el justo me golpee y el pío me reprenda; mas el aroma del malvado no perfume mi cabeza:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza. Pero mi oración tendrán, aun en sus calamidades.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Considero una muestra de amor que una persona honrada me regañe o me golpee; para mí, sus reprensiones son como fino perfume. Dios mío, yo siempre te pido que castigues a los malvados.

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Otras versiones



Salmos 141:5
23 Referencias Cruzadas  

Pero el rey lo interrumpió y le dijo: —¿Desde cuándo te nombré consejero del rey? ¡Cállate antes de que te mande matar! El profeta no insistió más pero hizo esta advertencia: —Yo sé que Dios ha decidido destruirte porque has hecho esto y te negaste a aceptar mi consejo.


Oh Señor, haz bien a los que son buenos, a los que tienen el corazón en armonía contigo.


Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones.


Mira a Sion con tu favor y ayúdala; reconstruye las murallas de Jerusalén.


Para aprender, hay que amar la disciplina; es tonto despreciar la corrección.


Los planes fracasan por falta de consejo; muchos consejeros traen éxito.


Solo un necio desprecia la disciplina de sus padres; el que aprende de la corrección es sabio.


Si castigas al burlón, los ingenuos aprenderán una lección; si corriges al sabio, será aún más sabio.


La crítica constructiva es, para quien la escucha, como un pendiente u otras joyas de oro.


Pues su mandato es una lámpara y su instrucción es una luz; su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida.


Es mejor ser criticado por un sabio que alabado por un necio.


»No fomentes odio en tu corazón contra ninguno de tus parientes. Aclara los asuntos con la gente en forma directa, a fin de que no seas culpable de su pecado.


Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen!


Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación.


Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.