Entonces Salomón oró: «Oh Señor, tú dijiste que habitarías en una densa nube de oscuridad.
Éxodo 20:21 - Biblia Nueva Traducción Viviente Así que el pueblo se mantuvo a distancia, pero Moisés se acercó a la nube oscura donde estaba Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) El pueblo, pues, se mantuvo a distancia mientras Moisés se acercaba a la densa nube donde estaba Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Y el pueblo se mantuvo en pie a lo lejos mientras Moisés se acercaba a la densa nube, allí donde estaba ’Elohim. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El pueblo se mantuvo a distancia, y Moisés avanzó hacia la densa nube donde estaba Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces el pueblo se puso de lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual A pesar de estas palabras, los israelitas se mantuvieron alejados de la montaña. Solo Moisés pudo acercarse a la oscura nube donde estaba Dios. |
Entonces Salomón oró: «Oh Señor, tú dijiste que habitarías en una densa nube de oscuridad.
Entonces Salomón oró: «Oh Señor, tú dijiste que habitarías en una densa nube de oscuridad.
Te has envuelto en un manto de luz. Despliegas la cortina de estrellas de los cielos;
Nubes densas taparon el brillo a su alrededor, e hicieron llover granizo y carbones encendidos.
Abrió los cielos y descendió; había oscuras nubes de tormenta debajo de sus pies.
Nubes oscuras lo rodean. La rectitud y la justicia son el cimiento de su trono.
Entonces Moisés subió al monte para presentarse delante de Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: «Comunica estas instrucciones a la familia de Jacob; anúncialas a los descendientes de Israel:
»El Señor les dirigió esas palabras a todos ustedes cuando estaban reunidos al pie del monte. Habló con voz fuerte desde en medio del fuego, envuelto en nubes y una densa oscuridad. Eso fue todo lo que dijo en ese momento y escribió sus palabras en dos tablas de piedra y me las dio.
Yo serví de intermediario entre tú y el Señor, porque tenías miedo del fuego y no quisiste acercarte al monte. Él me habló a mí, y yo te transmití sus palabras. Me dijo lo siguiente:
Él es el único que nunca muere y vive en medio de una luz tan brillante que ningún ser humano puede acercarse a él. Ningún ojo humano jamás lo ha visto y nunca lo hará. ¡Que a él sea todo el honor y el poder para siempre! Amén.