Éxodo 21:8 - Biblia Católica (Latinoamericana) Si la joven no agrada a su dueño que debía tomarla por esposa, el dueño aceptará que otro la rescate; pero no la puede vender a un extranjero, en vista de que la ha traicionado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. Biblia Nueva Traducción Viviente Si ella no satisface a su amo, él deberá permitir que la vuelvan a comprar; pero tendrá prohibido venderla a cualquier extranjero, ya que fue el amo quien no cumplió el contrato con ella. La Biblia Textual 3a Edicion Si no agradara a su señor (al que había sido destinada), dejará que la rescaten, y no tendrá derecho a venderla a pueblo extranjero por haber sido desleal con ella. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si no le gusta a su amo, que la había destinado para sí, éste permitirá que sea rescatada. Pero no tiene derecho a venderla a extranjeros, tratándola con engaño. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Si ella no agradare a su señor, el cual la había desposado para sí, entonces él permitirá que sea redimida, y no podrá venderla a una nación extranjera, ya que la ha tratado con engaño. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Si el que la compra no la quiere como esposa, porque no le gusta, deberá permitir que alguien de su propio pueblo pague por su libertad, pero no podrá vendérsela a ningún extranjero. |
Mis hermanos me han fallado como un arroyo, como un torrente que dura sólo un tiempo:
Si un hombre vende a su hija como esclava, ésta no recuperará su libertad como hace cualquier esclavo.
¿Hay alguno que esté prometido en matrimonio y que todavía no se haya casado? Regrese en seguida a su casa, no sea que muera en el combate y otro se case con su prometida.
Su padre y su madre le dijeron: '¿Acaso no hay suficientes jóvenes en nuestro clan y en todo nuestro pueblo para que vayas a buscarte una entre los incircuncisos, entre los filisteos?' Pero Sansón respondió a su padre 'Consíguemela porque me gusta'.
Pues bien, si ustedes se han mostrado ahora fieles y leales a Jerubaal y a su casa, les deseo que Abimelec sea su dicha y ustedes la de él.
Eso le disgustó mucho a Saúl quien se enojó. Se dijo: 'Le han dado diez mil a David y a mí sólo mil, no le falta más que la realeza'.
Lo que disgustó a Samuel fue: '¡Danos un rey para que nos gobierne!' Samuel se dirigió entonces a Yavé,