Siete días harás la expiación por el altar, y lo santificarás; el altar será cosa sacratísima; todo cuanto toque al altar quedará consagrado.
Levítico 6:17 - La Torah Habló Adonai a Moisés, diciendo: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No se cocerá con levadura; la he dado a ellos por su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, como el sacrificio por el pecado, y como el sacrificio por la culpa. Biblia Nueva Traducción Viviente Recuerden, nunca se debe preparar con levadura; se la he dado a los sacerdotes como su porción de las ofrendas especiales que me presenten. Al igual que la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa, la ofrenda de grano es sumamente santa. Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé habló a Moisés para decirle: La Biblia Textual 3a Edicion No se horneará con levadura. Es su porción que les doy de mis sacrificios ígneos, cosa muy sagrada como ofrenda por el pecado y ofrenda por la culpa. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Habló Yahveh a Moisés diciéndole: Biblia Reina Valera Gómez (2023) No se cocerá con levadura: la he dado a ellos por su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, así como la ofrenda por el pecado y como la ofrenda por la transgresión. |
Siete días harás la expiación por el altar, y lo santificarás; el altar será cosa sacratísima; todo cuanto toque al altar quedará consagrado.
Ungirás además el altar de los holocaustos con todos sus utensilios. Consagrarás el altar, y el altar será cosa sacratísima.
Moisés preguntó con interés acerca del macho cabrío del sacrificio por el pecado; pero he aquí que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
Toda la oblación que ofrezcáis a Adonai será preparada sin levadura, pues ni de fermento ni de miel quemaréis nada como manjar abrasado para Adonai.
El resto de la oblación será para Aarón y para sus hijos, como porción sacratísima del manjar abrasado para Adonai.
Podrán comerlo todos los varones de entre los sacerdotes; se comerá en lugar sagrado. Es cosa sacratísima.
El sacrificio por el pecado es como el sacrifico de reparación: tienen la misma ley. La víctima pertenece al sacerdote que hace la expiación con ella.