Dijo Abraham: 'Es que me dije: 'Seguramente no hay temor de Di-s en este lugar, y van a asesinarme por mi mujer.'
Levítico 25:17 - La Torah Ninguno de vosotros dañe a su prójimo, antes bien teme a tu Di-s; pues yo soy Adonai vuestro Di-s. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Muestra tu temor a Dios al no aprovecharse el uno del otro. Yo soy el Señor tu Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) Ninguno de ustedes dañe a su prójimo; antes bien, teme a tu Dios, pues yo soy Yavé tu Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Ninguno oprima a su prójimo. Temerás a tu Dios, porque Yo soy YHVH vuestro Dios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No os perjudiquéis los unos a los otros; tendrás temor de tu Dios, pues yo soy Yahveh, vuestro Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y no engañe ninguno a su prójimo; mas tendrás temor de tu Dios: porque yo soy Jehová vuestro Dios. |
Dijo Abraham: 'Es que me dije: 'Seguramente no hay temor de Di-s en este lugar, y van a asesinarme por mi mujer.'
Dijo el Ángel: 'No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Di-s, ya que no me has negado tu hijo, tu único.'
¿No es él mayor que y o en esta casa? Y sin embargo, no me ha vedado absolutamente nada más que a ti misma, por cuanto eres su mujer. ¿Cómo entonces voy a hacer este mal tan grande, pecando contra Di-s?'
Al tercer día les dijo José: 'Haced esto - pues yo también temo a Di-s - y viviréis.
Respondió Moisés al pueblo: 'No temáis, pues Di-s ha venido para poneros a prueba, para que su temor esté ante vuestros ojos, y no pequéis'.
No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente.
No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Di-s. Yo, Adonai.
Ponte en pie ante las canas y honra el rostro del anciano; teme a tu Di-s. Yo, Adonai.
Si vendéis algo a vuestro prójimo o le compráis algo, ved que nadie dañe a su hermano.
No tomarás de él interés ni usura, antes bien teme a tu Di-s y deja vivir a tu hermano junto a ti.
cómo vino a tu encuentro en el camino y atacó por la espalda a todos los que iban agotados en tu retaguardia, cuando tú estabas cansado y extenuado; ¡no tuvo temor de Di-s!