Insistió: 'No se enfade mi Señor si le digo: 'Tal vez se encuentren allí treinta'.' Respondió: 'No lo haré si encuentro allí a esos treinta.'
Génesis 44:18 - La Torah Entonces se le acercó Judá y le dijo: 'Con permiso, señor, tu siervo va a pronunciar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como el mismo Faraón. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Judá dio un paso adelante y dijo: —Por favor, mi señor, permita que su siervo le hable tan solo unas palabras. Le ruego que no se enoje conmigo, a pesar de ser usted tan poderoso como el faraón mismo. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces se adelantó Judá y le dijo: 'Permite, señor mío, que pueda tu siervo decirte algunas palabras sin que te enojes contra mí, aunque tú eres como Faraón. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Judá se acercó a él, y dijo: ¡Ay, señor mío! Te ruego que hable tu siervo una palabra a oídos de mi señor, y no se encienda tu ira contra tu siervo, porque tú eres como el mismo Faraón. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay señor mío, te ruego que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón. |
Insistió: 'No se enfade mi Señor si le digo: 'Tal vez se encuentren allí treinta'.' Respondió: 'No lo haré si encuentro allí a esos treinta.'
Respondió: Tampoco haría destrucción en gracia de los veinte.' Insistió: 'Vaya, no se enfade mi Señor, que ya sólo hablaré esta vez: '¿Y si se encuentran allí diez?'' Dijo: 'Tampoco haría destrucción, en gracia de los diez.'
Me parecía que nosotros estábamos atando gavillas en el campo, y he aquí que mi gavilla se levantaba y se tenía derecha, mientras que vuestras gavillas le hacían rueda y se inclinaban hacia la mía.'
Sus hermanos le dijeron: '¿Será que vas a reinar sobre nosotros o que vas a tenernos domeñados?' Y acumularon todavía más odio contra él por causa de sus sueños y de su palabras.
Tú estarás al frente de mi casa, y de tu boca dependerá todo mi pueblo. Tan sólo el trono dejaré por encima de ti.'
Dijo Faraón a José: 'Yo, Faraón: sin tu licencia no levantará nadie mano ni pie en todo Egipto.'
Replicó: '¡Lejos de mí, hacer eso! Aquel a quien se le ha hallado la copa, ése será mi esclavo, que los demás subiréis sin novedad donde vuestro padre.'
Aarón respondió: 'No se encienda la ira de mi señor. Tú mismo sabes que este pueblo es inclinado al mal.