Más de 5 mil vidas transformadas por Dios al ser rescatados del crimen con ayuda de iglesia misionera

El pastor Arnaldo Barros, líder de la Iglesia Geração Eleita en Acre, Brasil, ha transformado la vida de más de 5,000 hombres y mujeres que decidieron dejar facciones criminales, utilizando la fe en Jesús y el apoyo de la comunidad cristiana como herramienta clave para abandonar el delito.

Más de 5 mil vidas transformadas por Dios al ser rescatados del crimen con ayuda de iglesia misionera
Imagen: YouTube.

Desde el corazón del Amazonas, Barros dirige el proyecto Paz no Acre, que ayuda a exmiembros de organizaciones criminales como el PCC (Primeiro Comando da Capital), el Comando Vermelho (CV) y el Bonde dos 13, grupo local con profundas raíces en el estado. A través de ceremonias públicas y grabaciones en video, el pastor formaliza la salida de cada persona ante sus antiguos jefes, enviando pruebas a los líderes criminales para garantizar su desvinculación y evitar represalias.

Síguenos y recibe recursos diarios

Únete al canal de BibliaTodo en tu app favorita:

Entre las reglas no escritas de los grupos criminales del Acre sobresale una que le da sentido al trabajo del pastor: “La salida es la iglesia”; quienes intentan retirarse por otros motivos suelen enfrentar la muerte como única opción. Así, el Evangelio se convierte en refugio y mediación legítima para quienes buscan comenzar de nuevo lejos del crimen.

Testimonios de cambio

Historias como la de Rodrigo, que se inició en el crimen a los 14 años vendiendo drogas, o Antonia, que dejó atrás la prostitución y las trampas del delito a través de la fe, muestran el poder restaurador de la comunidad cristiana. Tanto hombres como mujeres han encontrado en la congregación apoyo espiritual y social para reconstruir sus vidas.

Expertos en violencia, como el investigador Bruno Paes Manso, subrayan que la iglesia evangélica se ha convertido en la puerta de salida más respetada para quienes desean abandonar el ambiente criminal, sobre todo en zonas periféricas, donde su influencia es fuerte y su testimonio creíble. El trabajo de Barros ofrece esperanza, pero también seguridad a quienes inician el proceso de cambio.

Fe y testimonios visibles

Las intervenciones del pastor suelen estar acompañadas por testimonios grabados y compartidos en redes sociales: exintegrantes de bandas muestran sus cicatrices, hablan de sus heridas y explican cómo su nueva vida gira ahora en torno a la iglesia y la fe en Cristo. Barros, exconcejal de Río Branco, acompaña a estos hombres y mujeres incluso en los momentos más críticos, como cuando rescata a un joven herido y lo lleva directo a la iglesia para recibir cuidados y apoyo.

ARTÍCULO DE INTERÉS: Kazajistán: Gente de pueblos musulmanes se rinden a Dios tras testificar que Jesús se aparece en sus sueños

El movimiento liderado por la Iglesia Geração Eleita ha sido crucial para la pacificación de comunidades marcadas por la violencia y el narcotráfico, mitigando el sufrimiento de muchas familias en una región donde el crimen organizado controla buena parte del territorio debido a su posición fronteriza estratégica.

Restauración integral

Quienes buscan salir del crimen no reciben solo asistencia espiritual, sino también ayuda práctica para reinsertarse laboral y socialmente. Las historias recogidas demuestran que, tras romper con el delito, muchos consiguen formar familias, recuperar relaciones y encontrar un propósito renovado bajo la fe.

A pesar del peligro y la presión, la labor del pastor Barros y su iglesia se realiza de manera comunitaria y solidaria. La fe funciona no solo como refugio espiritual, sino como legítima alternativa de vida digna, seguridad y esperanza para los más vulnerables.

Deja tus comentarios
Enlaces Patrocinados