Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Mateo 9:18 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

18 Mientras él les hablaba, he aquí vino un jefe, y se postraba delante de él, diciendo: Mi hija ahora falleció, mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

18 Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Mientras Jesús decía esas cosas, el líder de una sinagoga se le acercó y se arrodilló delante de él. «Mi hija acaba de morir —le dijo—, pero tú puedes traerla nuevamente a la vida solo con venir y poner tu mano sobre ella».

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Mientras Jesús hablaba, llegó un jefe de los judíos, se postró delante de él y le dijo: 'Mi hija acaba de morir, pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

18 Mientras Él les hablaba estas cosas, de pronto llegó un principal y° se postraba ante Él, diciendo: Mi hija acaba de morir, pero ven,° pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Mientras les estaba diciendo estas cosas, se le acercó un dignatario, se postró ante él y le dijo. 'Mi hija acaba de morir; pero ven, pon tu mano sobre ella y vivirá'.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Hablándoles Él estas cosas, he aquí vino un principal y le adoró, diciendo: Mi hija ahora estará muerta; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

Tingnan ang kabanata Kopya




Mateo 9:18
25 Mga Krus na Reperensya  

Los que estaban en la barca se postraron delante de él, diciendo: Verdaderamente hijo de Dios eres.


Mas ella viniendo se postraba delante de él, diciendo: Señor, socórreme.


Y venidos ellos a la multitud, acercóse a Jesús un hombre arrodillándose delante de él


Entonces se acercó a él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose, y pidiéndole algo.


Y viéndole, le rindieron homenaje, mas algunos dudaron.


Y he aquí un leproso viniendo, y se posternaba delante de. el, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.


Y acercándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, perecemos.


Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, si no se rompen los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden, mas se echa vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan.


Levantándose, Jesús le seguía con sus discípulos.


les dice: Retiraos, porque no murió la muchacha, sino que duerme, y se mofaban de él.


Mas el jefe de la sinagoga, enojado de que en el sábado Jesús curó, decía a la gente: Seis días hay en que se debe obrar; en éstos pues venid y sed curados, y no en el día del sábado.


Y preguntóle un jefe, diciendo: ¡Maestro bueno! ¿qué haré para heredar vida eterna?


Un centurión tenía a un siervo enfermo que iba a fallecer, el cual le era apreciado.


Dijóle Jesús: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muriere, vivirá;


María, pues, cuando llegó a donde estaba Jesús, viéndole cayó a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano.


Y después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los principales de la sinagoga enviaron a ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis una palabra de exhortación al pueblo, hablad.


Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, atacado de fiebre y de disentería, al cual entró Pablo y orando, le impuso las manos y le sanó.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas