Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Hechos 2:38 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

38 y Pedro les dijo: Convertios y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesu-Cristo en remisión de pecados, y recibiréis el don del santo Espíritu.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

38 Pedro contestó: —Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

38 Pedro les contestó: 'Arrepiéntanse, y que cada uno de ustedes se haga bautizar en el Nombre de Jesús, el Mesías, para que sus pecados sean perdonados. Entonces recibirán el don del Espíritu Santo.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

38 Y Pedro a ellos: ¡Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús el Mesías para perdón de vuestros° pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo!

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

38 Pedro les respondió: 'Convertíos, y que cada uno de vosotros se bautice en el nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo;

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

38 Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para remisión de pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Tingnan ang kabanata Kopya




Hechos 2:38
43 Mga Krus na Reperensya  

Id pues, haced discípulos a todas las gentes, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Santo Espíritu,


diciendo: Convertios, porque se ha acercado el reino de los cielos.


y eran bautizados en el río Jordán por él, confesando sus pecados.


Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Convertios, porque está cerca el reino de los cielos.


y diciendo: Cumplido está el tiempo; y se ha acercado el reino de Dios; convertios y creed en el evangelio.


El que creyere y fuere bautizado, será salvado; mas el que no creyere será condenado.


y que fuese predicado en su nombre conversión y remisión de pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalem.


Y le preguntaban las multitudes, diciendo: ¿Qué, pues, haremos?


A éste dan testimonio todos los pro fetas: que todo el que cree en él recibe por el nombre de él, re misión de pecados.


Y mandó que fuesen bautizados en el nombre del Señor Jesucristo. Entonces le rogaron que se quedase con ellos algunos días.


Seaos, pues, notorio, varones hermanos, que por medio de éste os es anunciada la remisión de los pecados,


Y como fué bautizada ella y su casa, rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad y nos constriñó.


Así pues pasando por alto los tiempos de la ignorancia, Dios ahora manda a los hombres, que en todo lugar, todos se con viertan.


testificando a judíos y a griegos la conversión a Dios y la fe en nuestro Señor Jesu-Cristo.


Y ahora, ¿qué tardas? Levántate, bautízate, y lávate de tus pecados, invocando su nombre.


para abrir sus ojos, de suerte que se vuelvan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que ellos reciban remisión de pecados y lote entre los santificados, por la fe en mí (Col. 1:2).


sino que a los que estaban en Damasco primeramente y en Jerusalem y por toda la tierra de Judea. y a los gentiles anuncié que se enmendasen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de la conversión.


Convertios pues y volveos para que sean borrados vuestros pecados, de manera que vengan épocas de refrigerio de parte de la persona del Señor.


A éste Dios lo ensalzó por jefe y salvador con su diestra (2:33) para dar a Israel conversión y remisión de pecados.-


Pero cuando creyeron a Felipe que hablaba del reino de Dios y del nombre de Jesu-Cristo, bautizábanse varones y mujeres.


Pero Pedro le dijo: Tu dinero contigo sea en perdición, porque pensaste adquirir el don de Dios por dinero.


O ¿ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, es en su muerte que fuimos bautizados?


en quien tenemos la redención por su sangre, la remisión de los pecados según la riqueza de su gracia


no es por obras con justicia que hicimos nosotros, sino conforme a su misericordia que nos salvó por un baño de regeneración y renovación de espíritu santo


la cual también os salva ahora en antitipo, bautismo que no es limpiamiento de suciedad de la carne, sino demanda de buena conciencia a Dios por la resurrección de Jesu-Cristo


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas