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Hebreos 2:10 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

10 Porque le convenía a él por cuya causa, y por quien son todas las cosas, al llevar a gloria a muchos hijos, pusiese por padecimientos en el estado perfecto al jefe de la salvación de ellos.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Dios —para quien y por medio de quien todo fue hecho— eligió llevar a muchos hijos a la gloria. Convenía a Dios que, mediante el sufrimiento, hiciera a Jesús un líder perfecto, apto para llevarlos a la salvación.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Dios, del que viene todo y que actúa en todo, quería introducir en la Gloria a un gran número de hijos, y le pareció bien hacer perfecto por medio del sufrimiento al que se hacía cargo de la salvación de todos;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Porque convenía a Aquél por cuya causa son todas las cosas, y por medio del cual todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar° a muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de padecimientos al Autor de la salvación de ellos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Porque convenía que aquel que es origen y fin de todo, al conducir a la gloria a la multitud de los hijos, llevara al autor de esta salvación hasta la perfección por medio del sufrimiento.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Porque le era preciso a Aquél por cuya causa son todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten, habiendo de llevar a la gloria a muchos hijos, perfeccionar por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

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Hebreos 2:10
46 Mga Krus na Reperensya  

Y díjoles: Id y decid a este chacal: He aquí echo fuera demonios y efectúo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy acabado.


¡Gloria en las alturas a Dios, y sobre la tierra paz, en los hombres benevolencia!


¿No son estas cosas que debía padecer el Cristo, y entrar en su gloria?


y dijoles que así está escrito, y así era menester que el Cristo padeciese y se levantase de entre muertos al tercer día,


y no por la nación solamente sino para que congregase en uno también a los hijos de Dios que están desparramados.


Cuando, pues, hubo tomado el vinagre, dijo Jesús: Consumado es, e inclinando la cabeza, entregó el espíritu.


y matasteis al príncipe de la vida al cual Dios despertó de entre muertos, de lo cual nosotros somos testigos,


A éste Dios lo ensalzó por jefe y salvador con su diestra (2:33) para dar a Israel conversión y remisión de pecados.-


Porque de él y por él y para él son todas las cosas, a él la gloria por los siglos. Amén.


es a fin de hacer notoria la riqueza de su gloria por vasos de misericordia que preparó para gloria,


mas hablamos sabiduría de Dios en secreto, la que está escondida, que Dios predeterminó antes de los siglos para nuestra gloria,


sin embargo, para nosotros un solo Dios hay, el Padre de quien dependen todas las cosas y nosotros para él. y un solo Señor Jesu-Cristo por quien son todas las cosas y nosotros por él.


Nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando en espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, así como de parte del Señor espíritu.


Porque lo momentáneamente leve de nuestra tribulación nos procura, de grado en grado, eterno peso de gloria,


Y todas las cosas vienen del Dios que nos reconcilió consigo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación,


y os seré por padre, y vosotros me seréis por hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.


Todos, en efecto, sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús,


para que mostrase en los siglos venideros la infinita riqueza de su gracia en bondad, sobre nosotros en Cristo Jesús.


para que fuese conocida ahora a los principados y a las potencias en los lugares celestiales por la iglesia la tan multiforme sabiduría de Dios


Cuando el Cristo fuere manifestado, él que es vuestra vida, entonces vosotros también con él seréis manifestados en gloria.


Por eso todo lo soporto a causa de los escogidos, para que ellos también consigan la salvación que está en Cristo Jesús, con gloria eterna.


mirando al príncipe y consumador de la fe, a Jesús que, en cambio del gozo que le estaba propuesto, sufrió una cruz, no haciendo caso de la vergüenza, y a la diestra del trono de Dios se sentó (c. 8/-1).


donde precursor por nosotros entró Jesús, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.


Tal sumo sacerdote, en efecto, nos convenía a nosotros bien: pío, impecable, inmaculado, apartado de los pecadores, más elevado que los cielos,


La Ley en efecto constituye sumos sacerdotes a hombres que tienen flaqueza, mas la palabra de juramento, que fué hecho después de la Ley, constituye a un Hijo consumado para la eternidad.


a los cuales fué revelado que no era para sí mismos, sino para vosotros que servían las cosas que ahora os fueron anunciadas por los que os evangelizaron con espíritu santo enviado del cielo, en las cuales ángeles desean penetrar con humildad.


A ancianos, pues, entre vosotros, exhorto yo que soy anciano como ellos, y testigo de los padecimientos del Cristo, y que soy también participante de la gloria que debe ser revelada,


Mas el Dios de toda gracia que nos llamó a su eterna gloria en Cristo Jesús, después que hubiereis padecido un poco de tiempo, os perfeccionará, sostendrá, fortalecerá, consolidará.


Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y la potencia, porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas (Nehem. 9:6).


Después de estas cosas, vi, y he aquí una gran muchedumbre que nadie podía contar de toda nación y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos,


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