Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





1 Juan 3:2 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no fué mostrado lo que seremos. Pero sabemos que cuando fuere manifestado, seremos semejantes a él, porque le veremos como es

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Amados, a pesar de que ya somos hijos de Dios, no se ha manifestado todavía lo que seremos; pero sabemos que cuando él aparezca en su gloria, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado° lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él sea manifestado, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal como es.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Queridos míos, ahora somos hijos de Dios, aunque todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él apareciere, seremos semejantes a Él, porque le veremos como Él es.

Tingnan ang kabanata Kopya




1 Juan 3:2
37 Mga Krus na Reperensya  

Bienaventurados los limpios en el corazón porque ellos verán a Dios.


así será en el día en que el hijo del hombre es revelado.


ni pueden ya morir, pues son iguales a ángeles, e hijos son de Dios, siendo hijos de la resurrección.


mas a todos los que le recibieron, les dio poder de llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre,


y no por la nación solamente sino para que congregase en uno también a los hijos de Dios que están desparramados.


Padre, los que me has dado, quiero que donde estoy yo, también estén conmigo, para que contemplen mi gloria que me has dado, porque me amaste antes de la fundación del mundo.


El Espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu que somos hijos de Dios:


Estimo, en efecto, que los padecimientos del tiempo presente no son comparables con la venidera gloria que debe ser revelada para nosotros.


En efecto la expectación de la creación espera la revelación de los hijos de Dios,


porque a los que antes conoció también los predeterminó a ser semejantes a la imagen de su hijo, de suerte que él sea primogénito entre muchos hermanos


Porque ahora miramos por espejo, en enigma, mas entonces cara a cara. Ahora conozco en parte, mas entonces conoceré como también fui conocido.


y como hemos llevado la imagen del terreno, llevaremos también la imagen del celeste.


Mas como está escrito (Is. 64:4): Las cosas que el ojo no vio y la oreja no oyó ni al corazón del hombre subió, las que Dios aparejó para los que lo aman,


Nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando en espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, así como de parte del Señor espíritu.


Porque lo momentáneamente leve de nuestra tribulación nos procura, de grado en grado, eterno peso de gloria,


Todos, en efecto, sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús,


Puesto que sois hijos, Dios envió al espíritu de su hijo en nuestros corazones que clama: ¡Abba! ¡Padre!


quien transformará el cuerpo de nuestra humillación en uno semejante al cuerpo de su gloria según la energía del que puede sujetar a él también todas las cosas,


Cuando el Cristo fuere manifestado, él que es vuestra vida, entonces vosotros también con él seréis manifestados en gloria.


así también el Cristo, una sola vez ofrecido para llevar los pecados de muchos, por segunda vez sin pecado será visto por los que lo aguardan para salvación.


mediante las cuales las más grandes y preciosas promesas nos han sido dadas, para que por éstas fueseis hechos participantes de la divina naturaleza, huyendo de la corrupción que, por la concupiscencia, está en el mundo.


Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando fuere manifestado, tengamos confianza, y no seamos avergonzados de parte de él, en su presencia.


Amados, no es mandamiento nuevo que os escribo, sino mandamiento viejo que teníais desde el principio. El mandamiento viejo es la palabra que oísteis.


Ved cual amor nos ha dado el Padre, para que fuésemos llamados hijos de Dios. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció.


En esto son manifiestos los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo el que no obra justicia no es de Dios, como el que no ama a su hermano,


Amados, si nuestro corazón no nos reprendiere, tenemos libertad para con Dios,


Todo el que cree que Jesús es el Cristo, es engendrado de Dios, y todo el que ama al que engendró, ama también al engendrado de él.


Y le daré la estrella de la mañana (c. 22:16).


y verán su persona, y su nombre sobre las frentes de ellos.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas