Apocalipsis 20 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)1 Y vi un ángel que descendía del cielo, teniendo la llave del abismo y una grande cadena en su mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua que es el diablo y satanás, y lo ató por mil años, 3 y lo echó al abismo, y lo encerró, y puso sello sobre él, para que no engañe más a las naciones, hasta que se hayan cumplido los mil años. Y después de esto es menester que sea desatado por poco tiempo. 4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los santos, y fuéles dado juicio, y vi las almas de los qué han sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y a causa de la palabra de Dios, y de los que no rindieron homenaje a la bestia ni a su imagen y no recibieron la marca sobre su frente y sobre su mano; y vivieron y reinaron con el Cristo, mil años. 5 Los restantes de los muertos no vivieron hasta que fuesen cumplidos los mil años. Esta es la primera resurrección. (1 Tes. 4:16; Filip. 3:11; Le. 20:35-36.) 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre éstos la segunda muerte no tiene poder, mas serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y reinarán con él, mil años. 7 Y cuando sean acabados los mil años, será suelto el satanás de su cárcel, 8 y saldrá a engañar a las naciones que hay en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog para congregarlos a la guerra, el número de ellos es como la arena del mar. 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y sitiaron el campamento de los santos y la ciudad amada; y descendió fuego del cielo de parte de Dios, y tragólos. 10 Y el diablo que los engañaba, fué echado al lago del fuego y azufre, donde están también la bestia y el falso profeta. Y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. 11 Y vi un gran trono blanco (Is. 6:1), y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños que estaban delante del trono; y fueron abiertos libros, y fué abierto otro libro, que es el de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas escritas en los libros, según las obras de ellos. 13 Y el mar dio los muertos que están en él, y la muerte y la morada de los muertos dieron los muertos que había en ellas, y fueron juzgados, cada uno según sus obras. 14 Y la muerte y la morada de los muertos fueron echadas en el lago del fuego. Esta es la muerte segunda, el lago del fuego. 15 Y si alguien no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué echado al lago del fuego. Oí |
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