Y daré prodigios en el cielo arriba y señales abajo en la tierra, sangre y fuego, columnas de humo.
Apocalipsis 9:2 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de gran horno, y fué oscurecido el sol y el aire, del humo del pozo, Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando lo abrió, salió humo como si fuera de un gran horno, y la luz del sol y el aire se oscurecieron debido al humo. Biblia Católica (Latinoamericana) Abrió, pues, el pozo del abismo, y del pozo subió una humareda como la de un horno inmenso que oscureció el sol y el aire. La Biblia Textual 3a Edicion Y abrió el pozo del abismo, y del pozo subió un humo, como el humo de un gran horno, y a causa del humo del pozo fueron entenebrecidos el sol y el aire. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Abrió el pozo del abismo y subió del pozo una humareda como la humareda de un gran horno. El sol y el aire quedaron oscurecidos por el humo del pozo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. |
Y daré prodigios en el cielo arriba y señales abajo en la tierra, sangre y fuego, columnas de humo.
Y el humo del tormento de ellos por los siglos de los siglos sube, y no tienen reposo día y noche, los que rinden culto a la bestia y a su imagen, y si alguno tomare la marca del nombre de ella.
Y el quinto ángel vertió su copa sobre el trono de la bestia; y su reino fué entenebrecido, y se mascaban del dolor la lengua,
Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fué herida la tercera parte del sol, y la tercera de la luna, y la tercera de los astros, para que fuese oscurecida la tercera parte de ellos, y el día perdió la tercera parte de su luz, y asimismo la noche.
Y el quinto ángel tocó la trompeta; y vi un astro que cayó del cielo en la tierra, y fuéle dada la llave del pozo del abismo.
Y tienen sobre sí por rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abaddon, y en la griega tiene por nombre Apolyon (destructor).
Y así vi a los caballos en la visión, y los que están sentados en ellos teniendo corazas de color de fuego y de jacinto y de azufre. Y las cabezas de los caballos como cabezas de leones, y de la boca de ellos sale fuego y humo y azufre.