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Salmos 36:8 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

8 Se sacian de la abundancia de tu casa; les das a beber en el río de tus delicias.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 se sacian con lo mejor de tu casa, y le quitas la sed en tu río de delicias.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Serán completamente saciados con la grosura de tu Casa, Y los abrevarás del torrente de tus delicias.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 ¡cuán preciosas, oh Dios, son tus mercedes! Los hijos de los hombres se cobijan a la sombra de tus alas;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Serán plenamente saciados de la grosura de tu casa; y tú les darás a beber del río de tus delicias.

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Salmos 36:8
19 Referencias Cruzadas  

No disfrutará de los arroyos, de los ríos de crema y miel;


Me has dado a conocer el camino de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia y de dicha eterna a tu derecha.


Pero yo en justicia veré tu rostro; cuando despierte, estaré satisfecho al contemplar tu semejanza.


Protégeme como a la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas


Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas.


Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo.


Mi alma quedará satisfecha como de un suculento banquete, y con labios jubilosos te alabará mi boca.


¡Dichoso aquel a quien tú escoges, al que atraes a ti para que viva en tus atrios! Saciémonos de los bienes de tu casa, de los dones de tu santo Templo.


He entrado ya en mi jardín, hermana y novia mía, y en él recojo mirra y bálsamo; allí me sacio del panal y de su miel; allí bebo mi vino y mi leche. ¡Coman y beban, amigos, y embriáguense de amor!


Sobre este monte el Señor de los Ejércitos preparará para todos los pueblos un banquete de manjares especiales. Un banquete de vinos añejos, las mejores carnes y vinos selectos.


Me honran los animales salvajes, los chacales y los avestruces; yo hago brotar agua en el desierto, ríos en lugares desolados, para dar de beber a mi pueblo escogido,


Cuando los guio a través de los desiertos, no tuvieron sed; hizo que de la roca brotara agua para ellos; partió la roca, y manaron las aguas.


El Señor te guiará siempre; te saciará en tierras resecas y fortalecerá tus huesos. Serás como jardín bien regado, como manantial cuyas aguas no se agotan.


¡Qué bueno y hermoso será todo ello! El trigo hará florecer a los jóvenes y el vino nuevo, a las muchachas.


Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.


En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: —¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba!


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