Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Salmos 2:12 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

12 Besen al hijo, no sea que se enoje y sean ustedes destruidos en el camino, pues su ira se inflama de repente. ¡Dichosos los que en él buscan refugio!

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Sométanse al hijo de Dios, no sea que se enoje y sean destruidos en plena actividad, porque su ira se enciende en un instante. ¡Pero qué alegría para todos los que se refugian en él!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

12 no sea que se enoje y perezcan, pues su cólera estalla en un momento. ¡Felices los que en él se refugian!

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

12 ¡Besad los pies° al Hijo!° No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 no sea que se enoje y perdáis vuestros caminos, pues su ira se enciende en un momento. ¡Dichosos los que en él buscan abrigo!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en Él confían.

Ver Capítulo Copiar




Salmos 2:12
30 Referencias Cruzadas  

Quedarás a cargo de mi palacio y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Solo respecto al trono yo tendré más autoridad que tú.


Sin embargo, yo preservaré a siete mil israelitas que no se han arrodillado ante Baal ni lo han besado.


Porque el Señor cuida el camino de los justos, mas la senda de los malvados lleva a la perdición.


¡Que así les pague el Señor a mis acusadores, a los que me calumnian!


En su enojo los reprende, en su furor los asusta y dice:


Yo proclamaré el decreto del Señor: «Tú eres mi hijo», me ha dicho, «hoy mismo te he engendrado.


Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas.


Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que se refugian en él.


Teman al Señor, ustedes sus santos, pues nada les falta a los que le temen.


Dichoso quien pone su confianza en el Señor y no recurre a los soberbios ni a los que se pierden tras la mentira.


Señor de los Ejércitos, ¡dichosos los que en ti confían!


El que atiende a la palabra prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!


Por eso el Señor los espera, para tenerles piedad; por eso se levanta para mostrarles compasión. Porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Dichosos todos los que en él esperan!


»Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él.


Sin embargo, siguen pecando, pues se fabrican, según su ingenio, imágenes de fundición e ídolos de plata que no son más que obra de artesanos. De ellos se dice: «Ofrecen sacrificios humanos y besan ídolos en forma de becerros».


antes que se cumpla lo que he determinado y el día pase como paja arrastrada por el viento; antes que caiga sobre ustedes la ira ardiente del Señor; antes que venga sobre ustedes el día de la ira del Señor.


—Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.


para que todos honren al Hijo como lo honran a él. El que se niega a honrar al Hijo no honra al Padre que lo envió.


Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será defraudado».


como está escrito: «Miren, yo pongo en Sión una piedra de tropiezo y una roca que hace caer; pero el que confíe en él no será defraudado».


a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria.


Por medio de él ustedes creen en Dios, que lo resucitó y glorificó, de modo que su fe y su esperanza están puestas en Dios.


Así dice la Escritura: «Miren, yo pongo en Sión una piedra angular escogida y preciosa, y el que confíe en ella no será jamás defraudado».


Entonces Samuel tomó un frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y dijo: —¡Es el Señor quien te ha ungido para que gobiernes a su pueblo!


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos