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Salmos 2:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 no sea que se enoje y perdáis vuestros caminos, pues su ira se enciende en un momento. ¡Dichosos los que en él buscan abrigo!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Sométanse al hijo de Dios, no sea que se enoje y sean destruidos en plena actividad, porque su ira se enciende en un instante. ¡Pero qué alegría para todos los que se refugian en él!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 no sea que se enoje y perezcan, pues su cólera estalla en un momento. ¡Felices los que en él se refugian!

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 ¡Besad los pies° al Hijo!° No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en Él confían.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 Adoren a Dios, para que no se enoje, pues fácilmente se enfurece, y podría quitarles la vida. ¡Dios bendice a todos los que en él confían!

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Salmos 2:12
30 Referencias Cruzadas  

Tú serás el superintendente de mi casa, y todo mi pueblo estará sometido a lo que órdenes. Sólo el trono estará por encima de ti'.


Pero me reservaré en Israel a siete mil: son todos aquellos cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y todos aquellos cuyos labios no lo besaron'.


pues conoce el Señor el camino del justo, mientras va a la perdición la senda del impío.


Así pague el Señor a quien me acusa, al que dice maldades contra mí.


Luego, airado, les habla, en su furor los amedrenta:


Proclamaré el decreto del Señor, él me ha dicho: 'Tú eres hijo mío, yo te he engendrado en este día.


¡Cuán inmenso es el bien que tienes reservado al que te teme, que dispensas al que a ti acude, enfrente de los hombres!


Jet. El ángel del Señor acampa en torno de los que le temen, y los salva.


Tet. Saboread y veréis cuán bueno es el Señor: dichosos los que en él buscan abrigo.


En mi boca pone él un canto nuevo, alabanza a nuestro Dios. Al ver, temerán muchos, confiarán en el Señor,


Torre y escudo es el Señor: él otorga favores y fortuna, y no rehúsa bien alguno al que camina en rectitud.


Quien cuida de las cosas encuentra la dicha. ¡Feliz quien confía en Yahveh!


Pero Yahveh espera para apiadarse de vosotros. Se alza para compadeceros; pues Yahveh es un Dios justo: dichosos todos los que esperan en él.


Bendito el hombre que confía en Yahveh, y es Yahveh su confianza.


Ahora continúan pecando, se funden imágenes de plata, se inventan ídolos, obras de simple artesanía. Les sacrifican corderos. ¡Hombres dan besos a becerros!


antes que el viento os disperse como tamo de un día; antes que venga sobre vosotros la ira furibunda de Yahveh; antes que venga sobre vosotros el día de la ira del Señor.


Respóndele Jesús: 'Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre, sino por mí.


a fin de que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo envió.


Por eso dice la Escritura: Ninguno de los que creen en él quedará defraudado.


según está escrito: He aquí que pongo en Sión una piedra de tropiezo y una roca contra la cual uno se da; pero quien tiene fe en él no quedará defraudado.


a ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya de antes teníamos puesta en Cristo la esperanza.


los que por él creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio la gloria, de modo que vuestra fe y esperanza estén puestas en Dios.


Por eso está escrito: Mirad que estoy cimentando en Sión una piedra, una piedra probada, angular, preciosa: quien crea en ella no vacilará.


Tomó Samuel el frasco del aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl; después le besó y le dijo: '¿No es Yahveh quien te ha ungido por príncipe de su pueblo Israel? Tú regirás al pueblo de Yahveh y lo librarás del poder de los enemigos que le rodean. Y ésta será la señal de que Yahveh te ha ungido por jefe de su heredad:


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