Eclesiastés 12:5 - Biblia Version Moderna (1929)5 se temerá también de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y el almendro echará sus blancas flores, y la langosta vendrá a ser una carga, y las ganas se acabarán; porque se va el hombre a su casa duradera, y los plañidores andarán por las calles: Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente5 Acuérdate de él antes de que tengas miedo de caerte y te preocupes de los peligros de la calle; antes de que el cabello se te ponga blanco como un almendro en flor y arrastres los pies sin energía como un saltamontes moribundo, y la alcaparra ya no estimule el deseo sexual. Acuérdate de él antes de que te falte poco para llegar a la tumba —tu hogar eterno— donde los que lamentan tu muerte llorarán en tu entierro. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 Se temen las subidas y los barrancos en el camino; el almendro está en flor, la langosta está repleta, la alcaparra da su fruto. Ahí va el hombre a su casa de eternidad, y ya están las lloronas en la esquina de la calle. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion5 Cuando también se tema a lo que es alto, Y a los terrores del camino, Y florezca el almendro,° Y se arrastre la langosta,° Y el alcaparrón° no haga su efecto, Porque el hombre marcha hacia su morada eterna, Mientras los que endechan° rondan por las calles. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19755 cuando se tiene miedo de la altura y el terror acecha en el camino, cuando florece el almendro, se torna lento el saltamontes y no tiene sabor la alcaparra -y es que el hombre se va a su eterna morada, mientras los plañideros recorren las calles-; Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)5 cuando también temerán a la altura, y a los terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los que endechan andarán al derredor de las calles. Ver Capítulo |