Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Rut 2:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Ocurrió que ese día Booz salió de Belén para vigilar el trabajo en sus campos. Cuando llegó al campo, saludó a los trabajadores: —¡Que Dios los cuide a todos! Y ellos respondieron: —¡Que Dios te siga bendiciendo!

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y he aquí que Booz vino de Belén, y dijo a los segadores: Jehová sea con vosotros. Y ellos respondieron: Jehová te bendiga.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Mientras estaba allí, llegó Booz de Belén y saludó a los cosechadores: —¡El Señor sea con ustedes! —les dijo. —¡El Señor lo bendiga! —respondieron los cosechadores.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Luego de saludar a los segadores con un: 'El Señor esté con ustedes', y de recibir por respuesta: '¡El Señor te bendiga!',

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 Y he aquí Booz llegó de Bet-léhem y dijo a los segadores: ¡YHVH sea con vosotros! Y ellos respondieron: ¡YHVH te bendiga!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Booz llegaba entonces de Belén y dijo a los segadores: '¡Yahveh sea con vosotros!' Y le respondieron: '¡Que Yahveh te bendiga!'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y he aquí que Boaz vino de Belén, y dijo a los segadores: Jehová sea con vosotros. Y ellos respondieron: Jehová te bendiga.

Ver Capítulo Copiar




Rut 2:4
21 Referencias Cruzadas  

Para eso lo elegí, para que les ordene a sus hijos y a toda su familia que me obedezcan, y que hagan lo que es bueno y justo. Si Abraham lo hace así, yo cumpliré con todo lo que le he prometido».


Mi deseo es que el Dios todopoderoso te bendiga y te dé muchos, muchos hijos. Deseo también que te conviertas en una gran nación.


¡Bendito el rey que viene en el nombre de Dios! Desde su templo los bendecimos a todos ustedes.


¡Que Dios, creador del cielo y de la tierra, te bendiga desde su templo!


En un sueño, el Dios todopoderoso me dijo: «Cuando yo haga volver a los israelitas del país donde ahora son esclavos, los que viven en las ciudades de Judá volverán a decir: “¡Dios te bendiga, Jerusalén! ¡Ciudad elegida por Dios! ¡Dios te bendiga, templo de Dios, pues en ti habita la justicia!”


“Que Dios te bendiga y siempre te cuide;


El ángel entró a donde estaba María, la saludó y le dijo: —¡Dios te ha bendecido de manera especial! El Señor está contigo.


Que el Señor que da la paz, les dé paz en todo lugar y en todo tiempo, y los acompañe siempre.


Y los que tengan amos cristianos no deben dejar de obedecerlos solo porque ambos son cristianos. Al contrario, deben hacer bien su trabajo, y aún mejor, pues lo están haciendo para alguien a quien aprecian y que también confía en Dios. A los miembros de la iglesia, y a sus líderes, enséñales que deben obedecer lo que te voy a decir:


Que el Señor Jesucristo te bendiga. Que el amor de Dios los acompañe siempre.


Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios.


El ángel de Dios se le apareció a Gedeón y le dijo: —¡Qué fuerte y valiente eres! ¡Por eso Dios está contigo!


Y Dios le contestó: —Podrás hacerlo porque yo estaré contigo para ayudarte. Derrotarás a los madianitas como si derrotaras a un solo hombre.


Entonces Rut se fue a un campo de cebada y comenzó a recoger las espigas que dejaban los trabajadores. Sin saberlo, Rut tuvo la buena suerte de ir a trabajar al campo de un familiar de Elimélec, el difunto esposo de Noemí. Ese familiar se llamaba Booz, y además era muy rico y muy importante en Belén.


Luego Booz le preguntó al jefe de los trabajadores: —¿Quién es esa muchacha?


—Sí, somos testigos —respondieron los que estaban presentes—. Deseamos que Dios le permita a Rut ser como Raquel y Lía, quienes tuvieron muchos hijos, de los cuales descendemos todos los israelitas.


Si Dios me ha librado de las garras de leones y de osos, también me librará de este filisteo. Entonces Saúl le dijo a David: —Anda, pues, y que Dios te acompañe.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos