Deuteronomio 33:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual7 A la tribu de Judá le dijo: «Nuestro Dios oirá tus oraciones, te hará vencer a tus enemigos, y permitirá que te reúnas con el resto de Israel». Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19607 Y esta bendición profirió para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, Y llévalo a su pueblo; Sus manos le basten, Y tú seas su ayuda contra sus enemigos. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente7 Moisés dijo lo siguiente sobre la tribu de Judá: «Oh Señor, oye el clamor de Judá y reúnelo como un solo pueblo. Dale fuerzas para defender su causa; ayúdalo contra sus enemigos». Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)7 Aquí está lo que dijo para Judá: Escucha, Yavé, la voz de Judá y haz que se junte a su pueblo. Sus manos lucharán y tú lo ayudarás contra sus adversarios. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion7 De Judá dijo: ¡Oye, oh YHVH, la voz de Judá, Y hazlo venir ante su pueblo, Basten para él sus propias manos, Y sé Tú su auxilio contra sus adversarios! Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19757 Esto le dijo a Judá: Escucha, Yahveh, la voz de Judá y hazle venir hacia su pueblo. Que sus manos combatan por él, y tú serás su ayuda contra sus enemigos'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)7 Y esta es la bendición para Judá. Dijo así: Oye, Jehová, la voz de Judá, y tráelo a su pueblo; sus manos le basten, y sé tú su ayuda contra sus enemigos. Ver Capítulo |
Después de esto, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón para hablar con David, y los líderes le dijeron: «Su Majestad, nosotros somos familiares de usted. Queremos que sea nuestro rey. Aun cuando Saúl era el rey, usted era el verdadero líder de Israel. Ahora se ha cumplido la promesa de Dios, de que usted llegaría a ser nuestro líder y nuestro jefe». Entonces David hizo un pacto con ellos y puso a Dios como testigo. Por su parte, los líderes de Israel derramaron aceite sobre la cabeza de David y lo declararon su rey.
El Dios todopoderoso ha dicho: «¡Miren al mensajero de mi pacto! Ustedes esperan su llegada, y él ya se ha puesto en marcha. Lo estoy enviando delante de mí, para que me prepare el camino. Cuando menos lo esperen, yo entraré en mi templo. Yo soy el Dios todopoderoso, a quien ustedes buscan. »Mi mensajero ya viene. Pero, cuando llegue, nadie va a poder resistir su presencia. ¡Ese día nadie va a poder mantenerse en pie! Mi mensajero es como el fuego que purifica los metales; es como el jabón que limpia la mugre.