Daniel 8:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual23 ”Cuando llegue a su fin el poder de estos reinos, y ya nadie soporte su maldad, vendrá un rey egoísta y orgulloso. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196023 Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente23 »Al final de sus reinados, cuando el pecado llegue al colmo de su maldad, subirá al poder un rey brutal, un maestro de la intriga. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)23 Al término de su reinado, cuando el pecado haya llegado al máximo, verán cómo se levanta un rey con el rostro fiero que desafiará las dificultades. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion23 Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores hayan completado su transgresión, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197523 'Al final de sus reinos, colmada la medida de sus pecados, surgirá un rey insolente y hábil en intrigas. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)23 Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores hayan llegado a su colmo, se levantará un rey altivo de rostro, y entendido en enigmas. Ver Capítulo |
pues te voy a dar una misión! Dentro de algunos años te daré la orden de invadir a Israel. Este pueblo fue destruido, y durante mucho tiempo quedó en ruinas. Su gente estuvo presa, y fue dispersada por muchas naciones. Pero yo lo he rescatado, y ahora ha vuelto a reunirse en las montañas de Israel. Allí vive tranquilo y se va recuperando de la guerra,
»Mientras yo miraba los diez cuernos, de pronto le salió otro cuerno más pequeño, que al salir echó abajo a tres de ellos. A estos tres se les quitó el poder, pero se les dejó con vida, pues todavía no había llegado la hora de su muerte. Luego mataron al cuarto monstruo y echaron su cuerpo al fuego. El pequeño cuerno tenía ojos humanos, y mientras todo esto sucedía hablaba con mucho orgullo. »Vi que aparecieron unos tronos, y un Anciano tomó asiento. Su ropa era blanca como la nieve, y su pelo era blanco como la lana. Del trono y de sus ruedas brotaba un río de fuego. Miles y miles de personas adoraban al Anciano todo el tiempo. El Anciano se sentó para juzgar y abrió los libros.