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Amós 8:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 Andarán de este a oeste, y de norte a sur, con deseos de oír mi palabra, pero yo no les hablaré.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 La gente deambulará de mar a mar y vagará de frontera a frontera en busca de la palabra del Señor, pero no la encontrarán.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Entonces atravesarán mares y recorrerán la tierra desde el norte hasta oriente buscando la palabra de Yavé, pero no la encontrarán.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 E irán errantes de mar a mar, y desde el norte hasta el oriente, Vagarán buscando la palabra de YHVH, pero no la hallarán.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 De mar a mar irán tambaleándose, de norte a oriente andarán vacilantes en busca de la palabra de Yahveh, pero no la encontrarán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 E irán errantes de mar a mar: desde el norte hasta el oriente, y andarán de aquí para allá buscando la palabra de Jehová, y no la hallarán.

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Amós 8:12
14 Referencias Cruzadas  

Me llamarán, y no les responderé; me buscarán, y no me encontrarán.


El malcriado quisiera ser sabio, pero jamás llegará a serlo; en cambio, el entendido muy pronto gana conocimientos.


Donde no hay un buen gobernante, el pueblo no sabe qué hacer; pero Dios bendice a los que obedecen su ley.


«Ezequiel, hombre mortal, habla con los jefes de Israel y dales de mi parte el siguiente mensaje: “Ustedes vienen a consultarme, para que les diga lo que deben hacer. Pero les juro que no les diré nada. Yo soy el Dios de Israel, y cumpliré mi palabra”. »Lo mejor será que tú te encargues de juzgarlos y les hagas ver lo mal que se portaron sus antepasados.


Ustedes siguen presentando a sus hijos como ofrendas quemadas en honor de sus ídolos malolientes. ¿Y todavía esperan que yo les dé mensajes cuando vienen a consultarme? Pues les juro que no les daré ninguna respuesta. Yo soy el Dios de Israel.


»Y tú, Daniel, no digas nada de esto a nadie. Mantén cerrado el libro hasta que llegue la hora final, pues muchos andarán de un lado a otro queriendo saber más».


»Pero un día me buscarán; y llevarán como ofrenda sus vacas y sus ovejas, pero no podrán encontrarme. ¡Yo los abandonaré!


»El que no está de mi parte, está contra mí. El que no me ayuda a traer a otros para que me sigan, es como si los estuviera ahuyentando.


En aquellos tiempos, Dios se comunicaba muy pocas veces con la gente y no le daba a nadie mensajes ni visiones. Por su parte, el niño Samuel servía a Dios bajo la dirección de Elí, que ya casi estaba ciego. Una noche, poco antes de que se apagara la lámpara del santuario, Dios llamó a Samuel por su nombre. Elí y Samuel estaban ya acostados, cada uno en su habitación. Samuel dormía en el santuario, que es donde estaba el cofre del pacto de Dios. —¡Samuel, Samuel! —dijo Dios.


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