1 Crónicas 28:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual2 David se puso de pie y les dijo: «Compatriotas y líderes de mi pueblo, escúchenme con atención: Yo quería construirle un lugar permanente al cofre del pacto, para que allí nuestro Dios reinara; y ya estaba preparado para hacerlo. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19602 Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado todo para edificar. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente2 David se puso de pie y dijo: «¡Hermanos míos y pueblo mío! Era mi deseo construir un templo donde el arca del pacto del Señor, el estrado de los pies de Dios, pudiera descansar para siempre. Hice los preparativos necesarios para construirlo, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)2 Poniéndose en pie el rey David dijo: 'Escúchenme, hermanos y pueblo mío: Yo me preocupaba por edificar una Casa donde descansara el Arca de la Alianza de Yavé, que es la tarima de los pies de nuestro Dios. Ya había hecho yo preparativos para su construcción, Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion2 Y levantándose el rey David, puesto en pie, dijo: Oídme hermanos míos y pueblo mío: Tenía en mi corazón el edificar una Casa en la cual reposara el Arca del Pacto de YHVH, y para el estrado de los pies de nuestro Dios. Y había ya preparado todo para edificarla, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19752 Y poniéndose en pie, dijo el rey David: 'Oídme, hermanos míos y pueblo mío. Yo tenía decidido en mi corazón edificar una casa donde reposara el arca de la alianza de Yahveh, y que sirviera de escabel para los pies de nuestro Dios; e hice los preparativos para construirla. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)2 Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. En cuanto a mí, Yo tenía en mi corazón edificar una casa, para que en ella reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado todo para edificarla. Ver Capítulo |
»Mira, con muchos sacrificios he podido juntar esto para el templo de Dios: tres mil trescientas toneladas de oro, treinta y tres mil toneladas de plata, y una cantidad tan grande de bronce y de hierro que ni siquiera se puede pesar. Además, tenemos muchísima madera y piedra. A todo esto, tú debes añadir aún más.
31-33 (16-18) Después de que David llevó el cofre del pacto a Jerusalén, nombró a un grupo de hombres de la tribu de Leví para que se encargaran de la música y el canto en el santuario. Una vez que Salomón construyó el templo, ellos continuaron a cargo de la música, siguiendo las instrucciones de David. Esta es la lista de estos cantores: Hemán, que era descendiente de Quehat, y sus antepasados: Joel, Samuel,