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Génesis 47:9 - Biblia Torres Amat 1825

9 Respondió: Los días de mi peregrinación son ciento treinta años pocos y trabajosos, y no han llegado a los días de la peregrinación de mis padres.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Jacob respondió: —He andado por este mundo ya ciento treinta arduos años; pero mi vida ha sido corta en comparación con la de mis antepasados.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Jacob respondió: 'Los años de mi peregrinación son ciento treinta. Pocos y malos han sido los días de mi vida, y no han llegado a igualar los años de vida de mis padres durante su peregrinación.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mis peregrinaciones son ciento treinta años. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de sus peregrinaciones.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Contestó Jacob al Faraón: 'Ciento treinta han sido los años de mis andanzas. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han alcanzado los años de la vida de las andanzas de mis padres'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.

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Génesis 47:9
29 Referencias Cruzadas  

Y vivió Sem después que engendró a Arfaxad, quinientos años, y tuvo o engendró hijos e hijas.


Y cumplió Isaac ciento ochenta años de vida.


Y vivió en ella 17 años; con lo que todos los días de su vida fueron cientocuarenta y siete años.


y siendo preguntado por él: ¿Cuántos son los días de tu vida?


Con que todos los días de Matusalén fueron novecientos setenta y nueve años y murió.


Vino a morir, cumplidos ciento diez años de su vida. Y embalsamado, fue depositado en Egipto dentro de una caja.


Porque nosotros somos peregrinos y advenedizos delante de ti, como todos nuestros padres. Nuestros días pasan como sombra sobre la tierra; sin que haya consistencia alguna.


El hombre nacido de mujer vive corto tiempo, y está atestado de miserias.


Peregrino soy yo sobre la tierra; no me ocultes tus preceptos.


En el lugar de mi destierro eran tus justísimos mandamientos el asunto de mis cánticos.


Oye, Señor, mi oración, y mi súplica; atiende a mis lágrimas; no guardes silencio; puesto que yo soy delante de ti un advenedizo y peregrino como todos mis padres.


Afloja un poco conmigo, y déjame respirar, antes que yo parta y deje de existir.


Cierto que has señalado a mis días término corto; y que toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos. Verdaderamente que es la suma vanidad todo hombre viviente.


Hice sí pacto con ellos de darles la tierra de Canaán, tierra de su peregrinación, donde estuvieron como extranjeros.


Moisés tenía ochenta años, y Aarón ochenta y tres cuando hablaron al faraón.


Por esto estamos siempre llenos de confianza, y como sabemos que, mientras habitamos en este cuerpo, estamos distantes del Señor y fuera de nuestra patria


Era Moisés de ciento veinte años cuando murió: no se ofuscó su vista, ni los dientes se le movieron.


Ofrezcamos, pues, a Dios por medio de él sin cesar un sacrificio de alabanza, es a saber, el fruto de labios que bendigan su santo Nombre.


Porque ¿qué cosa es vuestra vida? Un vapor que por un poco de tiempo aparece, y luego desaparece. En vez de decir: Queriendo Dios; y: Si viviéremos, haremos esto o aquello.


Concluidas estas cosas, murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, siendo de ciento diez años,


llevando una vida ajustada entre los gentiles, a fin de que por lo mismo que os censuran como a malhechores, reflexionando sobre las obras buenas que observan en vosotros, glorifiquen a Dios en el día en que los visitará.


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