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Romanos 6:22 - La Biblia Textual 3a Edicion

22 Pero ahora, habiendo sido librados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis vuestro fruto para santificación, y al fin, vida eterna.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Ahora, en cambio, siendo libres del pecado y sirviendo a Dios, trabajan para su propia santificación, y al final está la vida eterna.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Mientras que ahora, emancipados del pecado y convertidos en esclavos de Dios, tenéis por fruto vuestro la justificación y, como final, vida eterna.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Mas ahora, libertados del pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santidad, y por fin la vida eterna.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

22 Sin embargo, ustedes ya no son esclavos del pecado. Ahora son servidores de Dios. Y esto sí que es bueno, pues el vivir solo para Dios les asegura que tendrán la vida eterna.

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Romanos 6:22
40 Referencias Cruzadas  

Así diréis a José: Te ruego que perdones la transgresión de tus hermanos y su pecado, pues te pagaron con mal. Y ahora, te rogamos que perdones la transgresión de los siervos del Dios de tu padre. Y mientras hablaban con él, José lloraba.


Y dijo YHVH al Acusador: ¿Acaso has puesto tu corazón contra mi siervo Job porque no hay como él en la tierra, varón perfecto y honrado, temeroso de Dios y apartado del mal?


Por tu misericordia silencia a mis adversarios; Destruye a todos los enemigos de mi alma, porque yo soy tu siervo.


Guarda mi alma, porque soy piadoso, Dios mío, salva a tu siervo que en ti confía.


Aun en la vejez darán fruto, Estarán llenos de savia y verdor,°


Ningún arma forjada contra ti prosperará, Y condenarás a toda lengua que se levante en juicio contra ti. Esta es la herencia de los siervos de YHVH, Y su victoria de parte mía, dice YHVH.


Y Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego en llamas, y dijo: ¡Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos de ’Elaha ‘Il•laya,° salid y venid! Y Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del medio del fuego.


Y acercándose al foso gritó con voz afligida a Daniel, y le dijo: ¡Daniel, siervo del Dios viviente! ¿Ha podido librarte de los leones ese Dios a quien sirves continuamente?


¿Quién contará la multitud de Jacob, Y enumerará la cuarta parte de Israel? ¡Muera yo con la muerte de los rectos, Y sea mi futuro como el suyo!


Por tanto, así como la cizaña es recogida y consumida con el fuego, así será en la consumación del siglo.


Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos,° oiga.


Y todo el que dejó casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre,° o hijos, o alquerías, por causa de mi nombre, recibirá muchas veces más, y heredará vida eterna.


E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.°


No me elegisteis vosotros a mí, sino que Yo os elegí y os puse para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.


Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo levanta;° y todo el que lleva fruto, lo limpia para que lleve más fruto.


Ya el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se alegre juntamente con el que siega.


y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.


Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.


y habiendo sido libertados del pecado, fuisteis hechos siervos de la justicia.


Pero, ¿qué fruto teníais entonces de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.


(¡Gracias sean dadas a Dios por Jesús el Mesías, Señor nuestro!°) Así pues, yo mismo sirvo con la mente a la ley de Dios, pero con la carne a la ley del pecado.


Así también vosotros, hermanos míos, se os hizo morir a la ley mediante el cuerpo del Mesías, para que llegarais a ser de otro, del que fue resucitado de entre los muertos, a fin de que diéramos fruto para Dios.


porque la ley del Espíritu de vida en Jesús el Mesías te ha librado de la ley del pecado y de la muerte.


porque el que fue llamado por el Señor siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es del Mesías.


porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad.°


Porque, ¿busco ahora el favor° de los hombres o de Dios? ¿O busco complacer a hombres? Si aún complaciera° a hombres, no sería° siervo del Mesías.


Porque vosotros hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis° la libertad como oportunidad° para la carne, sino servíos los unos a los otros por medio del amor.


Pero el fruto del espíritu° es amor, gozo y paz; paciencia, benignidad y bondad; fidelidad,°


(porque el fruto de la luz° consiste en toda bondad, justicia y verdad),


llenos del fruto de justicia, que es por medio de Jesús el Mesías, para gloria y alabanza de Dios.


No penséis° que busco la dádiva, sino que busco que abunde el fruto en vuestra cuenta.


para que andéis como es digno del Señor, con el fin de agradarle en todo,° dando fruto en toda buena obra y creciendo en el pleno° conocimiento de Dios;


Os saluda Epafras° (el cual es uno de vosotros), siervo del Mesías, quien se esfuerza siempre por vosotros en las oraciones, para que estéis firmes, perfectos y totalmente decididos a cumplir toda la voluntad de Dios.


Pablo, un siervo de Dios y apóstol° de Jesús el Mesías, conforme a la fe de los escogidos de Dios, y al conocimiento° pleno de la verdad que es según la piedad,


Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor;


Jacobo,° un siervo de Dios y del Señor Jesús el Mesías, a las doce tribus° que están en la dispersión: ¡Salud!


obteniendo el fin de vuestra° fe: la salvación de las° almas.


Como libres, pero no como teniendo la libertad por capa de malicia, sino como siervos de Dios.


Entonces uno de los ancianos tomó la palabra° y me preguntó: ¿Quiénes son y de dónde vienen éstos vestidos con ropas blancas?


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