Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Lamentaciones 1:21 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

21 Sin. Oye cómo gimo: no tengo quien me consuele. Todos mis enemigos supieron mi desgracia, se alegraron por lo que tú hiciste. ¡Haz venir el día que anunciaste, y entonces serán como yo!

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

21 Oyeron que gemía, mas no hay consolador para mí; Todos mis enemigos han oído mi mal, se alegran de lo que tú hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

21 »Otros oyeron mis lamentos, pero nadie se volvió para consolarme. Cuando mis enemigos se enteraron de mis tribulaciones, se pusieron felices al ver lo que habías hecho. Oh, manda el día que prometiste, cuando ellos sufrirán como he sufrido yo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

21 Oye cómo gimo, y no hay quién me consuele. Mis enemigos conocieron mi desgracia y se alegran de lo que me has hecho. ¡Que venga el día que tienes anunciado! ¡Que ellos estén como yo estoy!

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

21 v Oyeron que yo° gemía y no hay quien me consuele. Todos mis enemigos han oído mi mal, se regocijan que Tú° lo hiciste. ¡Haz que venga el día anunciado y sean ellos como yo!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

21 Oyeron que gemía, mas no hay consolador para mí: Todos mis enemigos han oído mi mal, se han alegrado de que tú lo hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

21 El enemigo no esconde su alegría porque tú, Dios mío, me haces sufrir. Todo el mundo escucha mi llanto, pero nadie me consuela. ¡Ya es tiempo de que los castigues como me castigaste a mí!

Ver Capítulo Copiar




Lamentaciones 1:21
37 Referencias Cruzadas  

Y ahora, en mi caída, se alegran ellos, se reúnen, confabulan para asestarme el golpe de improviso, y destrozan sin tregua.


pero el Señor se ríe ante sus cuentas, viendo llegar su día.


Pero en ti, Señor, espero, y tú me responderás, Señor, mi Dios.


Ha quebrado Yahveh la vara de los malvados, el bastón de los dominadores;


que golpeaba con ira a los pueblos, con golpe incesante; que dominaba con furor a las naciones, con dominio implacable.


Por eso, cuantos te devoraron serán devorados y todos tus adversarios, todos ellos, irán al cautiverio. Tus saqueadores serán saqueados y a cuantos te despojaron entregaré al despojo.


¿No fue Israel la irrisión para ti? ¿Fue acaso sorprendido entre ladrones, para que siempre que hablabas de él movieras la cabeza?


Exultad, pues; sí, regocijaos, expoliadores de mi heredad; brincad como becerros en la otoñada, relinchad como los sementales.


dad alaridos frente a ella en derredor. Ella tiende su mano; sus habitantes se desploman, se derrumban sus murallas. Es la venganza de Yahveh; vengaos de ella. Como ella hizo, hacedle a ella.


Convocad frente a Babel arqueros, todos los que entesan el arco. Acampad frente a ella en derredor; que nadie escape. Pagadle de acuerdo con sus obras, de acuerdo con todo lo que hizo, haced con ella, porque se insolentó contra Yahveh, contra el Santo de Israel.


Heme aquí contra ti, insolencia, -oráculo del Señor Yahveh Sebaot-, porque ha llegado tu día, el tiempo en que yo te castigue.


Pero pagaré a Babilonia y a todos los habitantes de Caldea todo el mal que hicieron en Sión, a vuestros propios ojos -oráculo de Yahveh-.


Babilonia caerá a su vez por los muertos de Israel, como por Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra.


Ain. Por eso estoy llorando y mis ojos se deshacen en lágrimas, porque se alejó de mí el consolador, el que puede devolverme la vida. Mis hijos están desolados, porque prevalece el enemigo.


Bet. Pasa las noches llorando, las lágrimas surcan sus mejillas. No hay quien la consuele entre todos los que la amaban. Todos sus amigos la han traicionado, se le han vuelto enemigos.


Tau. Tau. ¡Llegue toda su maldad ante ti, y pórtate con ellos como te portaste conmigo, a causa de todas mis maldades! Porque son muchos mis gemidos y mi corazón desfallece.


Dálet. Los caminos de Sión están de luto, porque nadie acude a las fiestas; desiertas están todas sus puertas, sus sacerdotes gimen, se afligen sus doncellas, y ella misma está colmada de amargura.


Jet. Jerusalén pecó mucho, por eso quedó impura. Cuantos la honraban, la desprecian porque vieron su desnudez. También ella gime y se vuelve de espaldas.


Sámek. Contra ti batieron palmas cuantos pasaban por el camino; silbaron y movieron la cabeza contra la hija de Jerusalén: '¿Es ésta la ciudad que llamaban primor de hermosura, delicia de toda la tierra?'.


Pe. Abrieron su boca contra ti todos tus enemigos; silbaron e hicieron rechinar los dientes, diciendo: 'La hemos destruido. ¡Éste es el día que esperábamos, lo hemos logrado, lo hemos visto!'.


'Hijo de hombre, por haber dicho Tiro de Jerusalén: '¡Qué bien! ya está rota la puerta de los pueblos; ya ha vuelto a mi poder. ¡Voy a llenarme! ¡Ya queda devastada!'.


Como ella hizo, haced con ella, pagadle el doble sus obras. Mezcladle en su copa el doble de lo que ella mezcló.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos