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Cantares 7:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Tu cuello, como torre de marfil; tus ojos, las albercas de Jesbón, a las puertas del Bat Rabín. Tu nariz es semejante a la torre del Líbano que mira hacia Damasco.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Suspendida en los corredores.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Tu cabeza es tan majestuosa como el monte Carmelo, y el brillo de tus cabellos irradia realeza. El rey quedó cautivado con tus rizos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Tus ojos, las piscinas de Jesbón, junto a la puerta de Bat-Rabím. Tu nariz es la cumbre del Líbano, centinela que mira hacia Damasco.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Tu cabeza se yergue como el Carmelo, Y tu cabellera es como la púrpura, ¡El rey está cautivo en tus trenzas!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey ligada en los corredores.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 5 (6) Tu cabeza sobresale como la cumbre del monte Carmelo; hilos de púrpura parecen tus cabellos; ¡cautivo de tus rizos ha quedado el rey!

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Cantares 7:5
18 Referencias Cruzadas  

pero viendo que no podía dominarle, le tocó en la articulación del muslo. Entonces la articulación del muslo de Jacob se dislocó mientras luchaba contra él.


y que puedas bañar tus pies en sangre, que la lengua de tus perros tenga en los enemigos su porción'.


el Señor ama las puertas de Sión sobre todas las moradas de Jacob.


cierva preciosa, linda gacela. Que siempre te embriaguen sus encantos y siempre estés prendado de su amor.


Nuestra casa por vigas tiene cedros; por techumbre, cipreses.


¡Qué bella eres, amada mía, qué hermosa eres! Tus ojos son palomas, a través de tu velo. Tus cabellos, como un hato de cabras ondulando en el monte Galaad.


Tu garganta, la torre de David, construida para trofeos: mil broqueles cuelgan de ella; todos, escudos de valientes.


Su cabeza, oro puro, sus guedejas, racimos de palmera y negras como el cuervo.


Como el narciso ha de florecer; exultará, sí, exultará jubiloso. Le ha sido concedida la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Ellos verán la gloria de Yahveh, el esplendor de nuestro Dios.


Pastorea a tu pueblo con tu cayado, al rebaño de tu heredad, que mora apartado en un bosque, en medio de un vergel. ¡Que pazcan en Basán y Galaad, como en los días de antaño!


pues Jesbón era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos, que había hecho la guerra al primer rey de Moab y le había arrebatado todo su territorio hasta el Arnón.


Porque donde están dos o tres congregados para invocar mi nombre, allí estoy yo entre ellos'.


y enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Y mirad: yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos'.


Puso bajos sus pies todas las cosas y lo dio por cabeza suprema a la Iglesia,


Él es la cabeza del cuerpo, de la Iglesia; él, que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que así él tenga primacía en todo:


y no permaneciendo unido a la cabeza, de la cual todo el cuerpo, por medio de junturas y articulaciones, recibe alimento y cohesión para su crecimiento de Dios.


Su cabeza, es decir, sus cabellos, eran blancos como blanca lana, como nieve, sus ojos como llama de fuego,


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