Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Amós 4:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Os he negado la lluvia cuando aún faltaban tres meses para la siega; he hecho llover en una ciudad y en otra ciudad no hecho llover; un campo fue regado por la lluvia, y otro campo se secó, sin lluvia.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

7 «Yo detuve la lluvia cuando sus cosechas más la necesitaban. Envié la lluvia sobre una ciudad, pero la retuve en otra. Llovió en un campo, mientras otro se marchitaba.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

7 No les mandé la lluvia cuando faltaban tres meses para la cosecha, o bien hice llover sobre una ciudad mientras en otra no llovía; unos campos se regaron con la lluvia, pero otros, faltos de agua, se secaron.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

7 Os retuve la lluvia tres meses antes de la siega, E hice llover en un pueblo sí y en otro no, Y en una parcela llovía, y otra sin lluvia se secaba,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y también yo os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió; la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 »Tres meses antes de la cosecha decidí no enviarles lluvia; mientras que en una ciudad llovía, en otra no caía ni gota de agua; unos campos quedaron empapados, mientras que otros quedaron resecos.

Ver Capítulo Copiar




Amós 4:7
27 Referencias Cruzadas  

Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y por tres días hubo tinieblas densísimas en todo el país.


No se veían unos a otros, ni nadie pudo moverse de su sitio durante tres días. Había, en cambio, luz en los lugares donde moraban los israelitas.


Respondió Moisés: 'No puede ser así, porque lo que nosotros sacrificamos a Yahveh, nuestro Dios, es abominación para los egipcios. Si ofreciéramos en presencia de los egipcios sacrificios que ellos mismos abominan, ¿no nos apedrearían?


Sólo se salvó del granizo la tierra de Gosen, donde residían los israelitas.


Haré de ella un erial: no se podará ni escardará, crecerán cardos y abrojos; mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella.


¿Hay entre los ídolos de las naciones quien haga llover, o pueden los cielos dar lluvias? ¿Acaso no eres tú, Yahveh? ¡Dios nuestro, en ti esperamos, pues eres tú quien hace todas estas cosas!


Sus nobles mandan a sus criados por agua: éstos van a los aljibes, pero no la encuentran; vuelven con sus cántaros vacíos. Están avergonzados y confusos y se cubren la cabeza.


Por la tierra, que se ha resquebrajado, pues no ha habido lluvia en el país, los labradores están avergonzados, se cubren la cabeza.


Por eso quedaron bloqueados los chubascos y no hubo lluvia en primavera. Pero tú tienes cara de ramera, no quieres avergonzarte.


Hijos de Sión, alegraos, gozaos en Yahveh, vuestro Dios, porque él os concede la lluvia de otoño en justicia, hace caer sobre vosotros lluvia abundante: lluvia de otoño y de primavera, como antaño.


Y la familia de la nación que no suba a Jerusalén a adorar al rey Yahveh Sebaot no tendrá lluvia.


¿No decís vosotros: 'Todavía faltan cuatro meses para que llegue la siega'? Pues bien, yo os digo: levantad vuestros ojos y mirad los campos; ya amarillean para la siega. Ya


Pues, ¿quién te distingue sobre los demás? ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué presumes como si no lo hubieras recibido?


porque la cólera de Yahveh se encendería contra vosotros, cerraría los cielos, no habría más lluvia, la tierra no daría sus frutos y desapareceríais rápidamente de la buena tierra que Yahveh os da.


Elías, de nuestra misma condición humana, oró con insistencia para que no hubiera lluvia, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses.


Tienen el poder de cerrar el cielo para que no caiga lluvia durante los días de su ministerio profético, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con cualquier plaga cuantas veces quieran.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos