Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Amós 4:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Os he hecho estar con dientes limpios en vuestras ciudades, faltos de pan en vuestros lugares. Pero no habéis vuelto a mí -oráculo de Yahveh-.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

6 «Hice que pasaran hambre en cada ciudad y que hubiera hambruna en cada pueblo, pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el Señor.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Yo dejé sus dientes limpios por no tener qué masticar e hice que faltara el pan en todas sus ciudades, pero ustedes no se han vuelto a mí, palabra de Yavé.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

6 Aunque os dejé con los dientes limpios° en todas vuestras ciudades, Y faltos de pan en todas vuestras aldeas, No os volvisteis a mí, dice YHVH.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Yo también os di limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros pueblos; pero no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 »Cuando les hice pasar hambre, ¡en ninguna ciudad había de comer! Pero a pesar de eso, ustedes no se arrepintieron. Yo, el Dios de Israel, les juro que así fue.

Ver Capítulo Copiar




Amós 4:6
31 Referencias Cruzadas  

Elías, el tesbita, de Tisbé de Galaad, dijo a Ajab: '¡Vive Yahveh, Dios de Israel, a quien sirvo, que en estos años no ha de haber rocío ni lluvia, sino por orden mía'.


Fue, pues, Elías a presentarse a Ajab. El hambre arreciaba en Samaría.


Volvió Eliseo a Guilgal. Había entonces hambre en la región. Estando los hijos de los profetas sentados ante él, dijo a su criado: 'Pon la olla grande y cuece un potaje para los hijos de los profetas'.


Eliseo habló a la mujer a cuyo hijo él había resucitado y le dijo: 'Disponte a partir, tú con tu familia, y vete a vivir donde puedas, porque Yahveh ha llamado al hambre, que vendrá sobre este país por siete años'.


Mientras estaba asediado, el rey Ajaz aumentó su infidelidad a Yahveh,


Yahveh, tu mano está alzada, pero ellos no la ven. ¡Vean, avergonzados, tu celo por el pueblo; el fuego devore a tus enemigos!


Pues mirad que el Señor, Yahveh Sebaot, va a quitar de Jerusalén y de Judá el soporte y el sustento: todo sustento de pan y todo sustento de agua;


Pero el pueblo no se volvió a quien lo hería, no buscaron a Yahveh Sebaot.


Y Yahveh cortó de Israel cabeza y cola, palma y junco en un solo día.


Si salgo al campo, allí están los muertos a espada; si entro en la ciudad, ahí están los horrores del hambre. Sí, incluso profetas y sacerdotes vagan por el país sin comprender nada.


Yahveh, ¿no buscan tus ojos la verdad? Los has golpeado y no se han dolido; los has consumido, y no quisieron aprender la lección. Tienen la cara más dura que una piedra, no quieren convertirse.


'Pues así dice el Señor Yahveh: 'Ciertamente si yo envío contra Jerusalén mis cuatro peores castigos: espada, hambre, fieras y peste, para exterminar de ella a hombres y animales;


Pero entonces yo extendí mi mano contra ti, disminuí tu ración y te entregué a la hostilidad de tus enemigas, las hijas de los filisteos, que se avergonzaban de tu infame conducta.


Volverán al país de Egipto, Asiria será su rey, porque no quisieron convertirse.


Voy a volverme a mi lugar, hasta que expíen su culpa y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán ansiosamente.


¿No ha desaparecido el alimento ante nuestros mismos ojos y de la casa de nuestro Dios la alegría y el júbilo?


Y si ni aun así os corregís y continuáis oponiéndoos a mí,


Cuando yo os retire el sustento del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno. Os lo darán tan tasado que lo comeréis y seguirés teniendo hambre.


Yo destruía con añublo, tizón y granizo todo el trabajo de vuestras manos, y no estaba con vosotros -oráculo de Yahveh-.


Sembrarás mucha semilla en tu campo y recogerás poco, porque la langosta la devorará.


Le he dado tiempo para convertirse, pero no quiere convertirse de su fornicación.


En el tiempo en que gobernaban los jueces hubo hambre en el país. Por ello, un hombre de Belén de Judá fue a establecerse como extranjero, con su esposa y sus dos hijos, en los campos de Moab.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos