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1 Samuel 25:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 Dijo entonces David a sus hombres: 'Cíñase cada uno su espada'. Todos ellos se ciñeron la espada, y David la suya. Luego emprendieron la subida en pos de David unos cuatrocientos hombres, quedando doscientos al cuidado del bagaje.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 Entonces David dijo a sus hombres: Cíñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno su espada y también David se ciñó su espada; y subieron tras David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

13 «¡Tomen sus espadas!», respondió David mientras se ceñía la suya. Enseguida David salió con cuatrocientos hombres, mientras doscientos se quedaron cuidando las pertenencias.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 David les dijo: 'Tome cada uno su espada'. Cada cual tomó su espada y David tomó la suya. Los que subieron tras David eran cuatrocientos, y los que se quedaron custodiando el equipaje, doscientos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 Entonces David dijo a sus hombres: ¡Cíñase cada uno su espada! Y cada hombre ciñó su espada. También David se ciñó su espada, y subieron tras él como cuatrocientos hombres, y doscientos se ocuparon de los bagajes.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Entonces David dijo a sus hombres: Cíñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno su espada; también David ciñó su espada; y subieron tras David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

13 Entonces David les dijo a sus hombres: «Preparen sus espadas». Y tomando sus espadas, David y cuatrocientos de sus hombres se fueron a atacar a Nabal, mientras doscientos de ellos se quedaban a cuidar lo que tenían.

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1 Samuel 25:13
17 Referencias Cruzadas  

Todos sus servidores iban a su lado, mientras que todos los quereteos, peleteos y gueteos, que en número de seiscientos le habían seguido desde Gat, abrían marcha delante del rey.


El hombre paciente tiene gran prudencia, el irascible muestra su fatuidad.


Más vale saber sufrir que ser héroe, ser dueño de sí que conquistar una ciudad.


La sensatez hace al hombre paciente, tiene por honor disimular una falta.


Sin reflexión, el celo no es bueno; quien precipita el paso tropieza.


No digas: 'Pagaré mal con mal'; confía en Yahveh, y él te ayudará.


no te apresures a llevarlo a juicio, pues, ¿qué harás después si tu prójimo te confunde?


Los hombres de Israel compartieron las provisiones sin consultar al oráculo de Yahveh.


Se le unieron, además, todos los oprimidos, los entrampados y los amargados, de los que llegó a ser caudillo. Y así reunió a su lado a unos cuatrocientos hombres.


Entonces David partió con sus hombres, que eran unos seiscientos, y, saliendo de Queilá, caminaban sin rumbo fijo. Cuando Saúl se enteró de que David había huido de Queilá, suspendió la expedición.


Volviéronse los jóvenes de David por su camino y cuando llegaron le trasmitieron a David estas palabras.


Partió, pues, David y con sus seiscientos hombres se pasó a Aquís, hijo de Maoc, rey de Gat.


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