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1 Reyes 17:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Después de esto, acaeció que el hijo del ama de la casa cayó enfermo, y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento de vida.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Tiempo después, el hijo de la mujer se enfermó. Cada día empeoraba y finalmente murió.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Sucedió después que el hijo de la dueña de casa cayó enfermo; su enfermedad empeoró y exhaló el último suspiro.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Después de estas cosas, aconteció que el hijo de la mujer dueña de casa cayó enfermo, y su enfermedad fue tan grave que no quedó aliento en él.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fue tan grave, que no quedó en él aliento.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Un poco después, el hijo de la viuda se enfermó. Su enfermedad era tan grave que dejó de respirar.

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1 Reyes 17:17
16 Referencias Cruzadas  

sin que se acabara la harina en la orza, ni se agotara el aceite en la alcuza, conforme al oráculo que Yahveh había pronunciado por medio de Elías.


Ella dijo entonces a Elías: '¿Qué tengo yo que ver contigo, hombre de Dios? ¿Has venido a mi para recordar mis culpas y hacer morir a mi hijo?'.


Él dispone del alma de todo viviente y del espíritu de toda carne humana.


Si hiciera volver a sí su soplo y retirase hacia sí su aliento,


Si tú ocultas tu rostro, ellos se aterran; si retiras tu aliento, ellos fenecen, retornando a su polvo.


Te has alzado contra el Señor del cielo; has hecho que te trajeran los vasos de su casa, y habéis bebido vino en ellos tú y tus magnates, tus mujeres y tus concubinas; has venerado a los dioses de plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, y no has glorificado al Dios que tiene en su mano tu hálito vital y todos tus caminos.


'Pero sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de oración, y mirarán a aquel a quien ellos mismos traspasaron. Harán duelo por él como se hace duelo por el hijo único y llorarán amargamente por él como se llora amargamente por el primogénito.


Entonces les dijo Jesús claramente: 'Lázaro ha muerto;


Bienaventurado el que soporta la prueba; porque, una vez probado, recibirá la corona de la vida que Dios prometió a los que lo aman.


Así, pues, como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también está muerta la fe sin obras.


Así la calidad de vuestra fe, de más valor que el oro que, aun después de acrisolado por el fuego perece, se convertirá en alabanza, gloria y honor en la manifestación de Jesucristo.


Queridos hermanos, no os extrañéis del incendio que se ha producido entre vosotros para vuestra prueba, como si os hubiera sucedido algo extraño.


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