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Isaías 37:25 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

25 Yo cavé y bebí las aguas extrañas; y con las plantas de mis pies sequé todos los ríos de los lugares sitiados.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

25 Yo cavé, y bebí las aguas, y con las pisadas de mis pies secaré todos los ríos de Egipto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

25 Cavé pozos en muchas tierras extranjeras y me refresqué con sus aguas. ¡Con la planta de mi pie detuve todos los ríos de Egipto!’.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

25 He cavado pozos en tierra extranjera, he bebido sus aguas, y dejé secos, al pasar, todos los ríos de Egipto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

25 he cavado y he bebido aguas,° y con la planta de mis pies he secado todos los ríos de Egipto.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

25 Yo mismo he alumbrado y bebido aguas extranjeras; he secado con la planta de mis pies todos los canales de Egipto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

25 Tu orgullo es haber hecho pozos y haber bebido el agua de otros países. Presumes de que a tu paso los ríos de Egipto se quedaron secos.

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Isaías 37:25
8 Referencias Cruzadas  

Y Benadad envió a decirle: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, que el polvo de Samaria no bastará a los puños de todo el pueblo que me sigue.


Porque dijo: Con el poder de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría; porque soy prudente; y quité los términos de los pueblos, y saqueé sus tesoros, y como hombre valiente derribé a sus habitantes.


Y halló mi mano como a un nido, las riquezas de los pueblos; y como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, o abriese boca y graznase.


Y las aguas del mar faltarán, y el río se agotará y se secará.


Y se alejarán los ríos, se agotarán y secarán las corrientes de los fosos; la caña y el carrizo se marchitarán.


Y dijo el Rabsaces: ¿Me envió mi señor a ti y a tu señor, a que dijese estas palabras, y no a los hombres que están sobre el muro, para que coman su propio excremento y beban su propia orina con vosotros?


Que la tierra a la cual entras para poseerla, no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, donde sembrabas tu simiente, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.


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