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Amós 2:7 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Que codician aun el polvo de la tierra sobre la cabeza de los pobres, y tuercen el camino de los humildes; y el hombre y su padre entran a la misma joven, profanando mi santo nombre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes; y el hijo y su padre se llegan a la misma joven, profanando mi santo nombre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Pisotean en el polvo a los indefensos y quitan a los oprimidos del camino. Tanto el padre como el hijo se acuestan con la misma mujer y así profanan mi santo nombre.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 tomando las ropas empeñadas, se acuestan cerca de cualquier altar, y con el vino de las multas se emborrachan en la Casa de su Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Codician hasta el polvo de la tierra que está sobre la cabeza del pobre, Tuercen la senda de los humildes, Y un hombre y su padre se llegan a la misma joven, A fin de profanar mi santo Nombre;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 aplastan en el polvo de la tierra la cabeza de los indigentes; tuercen el camino de los humildes; padre e hijo se llegan a la misma joven, profanando así mi santo nombre.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 a los pobres los humillan, los arrastran por el suelo y son injustos con ellos; los padres y los hijos me ofenden al tener relaciones sexuales con una misma mujer.

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Amós 2:7
24 Referencias Cruzadas  

Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá.


Y vino Acab a su casa, triste y enojado por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió pan.


Hacer acepción de personas, no es bueno. Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.


¡Ay de los que decretan leyes injustas, y escriben tiranía que ellos han prescrito,


para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos!


Jehová vendrá a juicio contra los ancianos de su pueblo y contra sus príncipes; porque vosotros habéis devorado la viña, y el despojo del pobre está en vuestras casas.


¿Qué pensáis vosotros que majáis a mi pueblo, y moléis la cara de los pobres? Dice el Señor Jehová de los ejércitos.


Uno ha cometido abominación con la esposa de su prójimo; y otro ha mancillado lascivamente a su nuera; y otro en ti ha humillado a su hermana, la hija de su padre.


Y entrados a las naciones a donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Estos son el pueblo de Jehová, y de la tierra de Él han salido.


No castigaré a vuestras hijas cuando se prostituyan, ni a vuestras esposas cuando adulteren: porque ellos ofrecen sacrificios con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.


La desnudez de tu nuera no descubrirás; esposa es de tu hijo, no descubrirás su desnudez.


Y no des de tu simiente para hacerla pasar por el fuego a Moloc; no contamines el nombre de tu Dios: Yo soy Jehová.


La desnudez de la esposa de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre.


Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo; por cuanto dio de su simiente a Moloc, contaminando mi santuario, y amancillando mi santo nombre.


Oíd esta palabra, vacas de Basán, que estáis en la montaña de Samaria, que oprimís a los pobres, que quebrantáis a los necesitados, que decís a sus señores: Traed, y beberemos.


Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de piedra labrada, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas.


Porque yo conozco vuestras muchas rebeliones, y vuestros grandes pecados; que afligen al justo, y reciben cohecho, y a los pobres en la puerta hacen perder su causa.


Oíd esto, los que devoráis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra,


Y codician campos, y los roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.


A las mujeres de mi pueblo echasteis fuera de las casas de sus delicias; de sus niños quitasteis mi gloria para siempre.


Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso para la mañana.


Porque el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros, como está escrito.


Se oye por todas partes que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la esposa de su padre.


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