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1 Reyes 18:42 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

42 Y Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo; y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

42 Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

42 Entonces Acab fue a comer y a beber. Elías, en cambio, subió a la cumbre del monte Carmelo, se inclinó hasta el suelo y oró con la cara entre las rodillas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

42 Ajab subió para comer y beber, mientras Elías subía a la cumbre del Carmelo. Allí se inclinó y puso la cara entre sus rodillas,

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La Biblia Textual 3a Edicion

42 Y Acab subió a comer y a beber; y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre sus rodillas;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

42 Subió, pues, Ajab a comer y a beber, en tanto que Elías subió a la cima del Carmelo y, postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

42 Así que Ahab se fue a comer y a beber. Elías subió a lo alto del monte Carmelo, allí se arrodilló en el suelo y apoyó su cara entre las rodillas.

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1 Reyes 18:42
21 Referencias Cruzadas  

Y aconteció que cuando el siervo de Abraham oyó sus palabras, se inclinó a tierra, y adoró a Jehová.


Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó toda la noche acostado en tierra.


Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el ruido de una grande lluvia.


Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.


Y al oírla Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se paró a la puerta de la cueva. Y he aquí vino una voz a él, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?


y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti; porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo.


Regando también llega a disipar la densa nube, y con su luz esparce la niebla.


Dios debe ser muy temido en la asamblea de los santos, y ser tenido en reverencia por todos los que están a su alrededor.


Entonces Ezequías volvió su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová.


Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies y con dos volaban.


Vivo yo, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, que como Tabor entre las montañas, y como Carmelo junto al mar, así vendrá.


Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio y ceniza.


Tuya oh Señor, es la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy sucede a todo hombre de Judá, y a los moradores de Jerusalén, y a todo Israel, a los de cerca y a los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que contra ti se rebelaron.


Y despedida la multitud, subió al monte a orar aparte. Y cuando llegó la noche, estaba allí solo.


Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de Él aquella hora.


Y aconteció en aquellos días, que fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.


Y al día siguiente, yendo ellos de camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar, cerca de la hora sexta;


Entonces Josué rompió sus vestiduras, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas.


Y Samuel clamó a Jehová; y Jehová envió aquel día truenos y lluvia; y todo el pueblo temió en gran manera a Jehová y a Samuel.


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