Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Oseas 2:18 - Biblia Palabra de Dios para Todos

18 »En ese tiempo haré un trato a favor de los israelitas con los animales salvajes, las aves del cielo y todo lo que se arrastra sobre la tierra. Acabaré con los arcos, las espadas y la guerra para que puedan dormir tranquilos.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

18 En ese día haré un pacto con todos los animales salvajes, las aves de los cielos y los animales que corren sobre la tierra, para que no te hagan daño. Quitaré de la tierra todas las armas de guerra, todas las espadas y todos los arcos, para que puedas vivir sin temor, en paz y seguridad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Aquel día, dice Yavé, ya no me llamarás más 'Señor mío', sino que me dirás 'Marido mío'.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

18 Pactaré a favor de ellos un pacto con las bestias salvajes, Con las aves de los cielos y con los reptiles de la tierra; Romperé el arco, la espada y las batallas de la tierra, Y haré que reposen seguros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 En aquel día -oráculo de Yahveh- me llamará: 'Esposo mío', y no me llamará más: 'Baal mío'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y en aquel tiempo haré por ellos un pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; y quebraré arco y espada y la batalla de la tierra, y los haré dormir seguros.

Ver Capítulo Copiar




Oseas 2:18
27 Referencias Cruzadas  

Te reirás de la ruina y del hambre, y no tendrás miedo de los animales salvajes.


Porque tendrás un pacto hasta con las piedras del campo, y vivirás en paz incluso con los animales salvajes.


los animales salvajes y los animales domésticos, los reptiles y los pájaros;


Me lleva a descansar a prados verdes, y me conduce a manantiales de agua fresca.


Él ha puesto fin a las guerras hasta lo último de la tierra. Destruye el arco, rompe la lanza y quema los carros de combate.


La mirada arrogante de la humanidad y el orgullo humano serán humillados. Ese día solo el SEÑOR será exaltado.


La arrogancia del hombre y el orgullo humano serán humillados. Ese día solo el SEÑOR será exaltado,


Él será árbitro entre las naciones y mediador entre los muchos pueblos. Convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. Ninguna nación levantará espada contra otra, y ya nadie se preparará para la guerra.


Ese día se cantará esta canción en la tierra de Judá: «La salvación es nuestra ciudad fuerte; Dios la protege con muros y antemuros.


Mi pueblo habitará en un hogar pacífico, en viviendas seguras y en tranquilos lugares de descanso.


Porque tu Creador es tu marido, su nombre es el SEÑOR Todopoderoso. El Santo de Israel es tu Salvador. Él es conocido como el Dios de todo el mundo.


El lobo y el cordero comerán juntos. El león comerá pasto como el buey. La serpiente se alimentará de polvo. No harán más daño ni destruirán en todo mi monte santo». El SEÑOR lo ha decidido así.


Durante su reinado, Judá será salva e Israel vivirá seguro. Lo llamarán con este nombre: “El SEÑOR es nuestro triunfo”.


»No sientas miedo, Jacob, siervo mío, dice el SEÑOR, y no tiembles, Israel. Yo te voy a rescatar de ese país lejano y voy a rescatar a tus hijos de la tierra donde están desterrados. Jacob regresará y estará en paz y seguro; nadie lo hará temblar.


En esos días Judá estará a salvo y Jerusalén vivirá con seguridad. El nombre del retoño será: ‘El SEÑOR es nuestra justicia’”.


Entonces haré un pacto de paz contigo. Haré desaparecer del país a las fieras para que descanses segura en el desierto y duermas en paz en el bosque.


»Hijo de hombre, profetiza sobre Gog y adviértele que así dice el Señor DIOS: Estoy contra ti, Gog, príncipe de Mésec y Tubal.


Ese día, él subirá al monte de los Olivos que está al oriente de Jerusalén y el monte se abrirá en dos. La mitad de la montaña se moverá al norte y la otra mitad al sur.


Ese día, el SEÑOR será el Rey de toda la tierra. El SEÑOR será el único Dios que la gente adorará.


«Ese día muchas naciones vendrán a mí, el SEÑOR, se convertirán en mi pueblo, y yo viviré en medio de ti». Entonces sabrás que el SEÑOR Todopoderoso me ha enviado a ti.


»Ese día cada uno de ustedes invitará a su vecino a que se siente debajo de su viña y de su higuera. Lo dice el SEÑOR Todopoderoso».


El rey destruirá los carros de Efraín y los caballos de Jerusalén. Destruirá las armas de guerra y anunciará la paz para las naciones. Él gobernará de mar a mar, desde el río Éufrates hasta los lugares más lejanos de la tierra.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos