Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Apocalipsis 1:2 - Biblia Arcas-Fernandez (Nuevo Testamento)

2 Esta es la revelación que Dios confió a Jesucristo en relación con los inminentes sucesos que era preciso poner en conocimiento de sus servidores. Así se lo comunicó, por medio de signos, el ángel del Señor a Juan, su servidor.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 quien relató con fidelidad todo lo que vio. Este es su relato de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 el cual afirma que todo lo que ha visto es palabra de Dios y testimonio solemne de Jesucristo.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

2 el cual dio testimonio de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús el Mesías: de todo cuanto vio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Juan se hace testigo de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo, de todo cuanto vio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que él vio.

Ver Capítulo Copiar




Apocalipsis 1:2
22 Referencias Cruzadas  

Y Juan prosiguió: - He visto que el Espíritu bajaba del cielo como una paloma y permanecía sobre él.


Los que habían presenciado la resurrección de Lázaro contaban, a su vez, lo que habían visto.


El que narra estas cosas fue testigo ocular de las mismas, y su testimonio es verdadero. Os cuenta lo que vio para que también vosotros creáis.


Este discípulo es el mismo que da testimonio de todas estas cosas y las ha escrito. Y nosotros sabemos que dice la verdad.


Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto; con todo, vosotros rechazáis nuestro testimonio.


Porque ante todos los hombres debes ser tu testigo de todo lo que has oído y presenciado.


Anda, levántate y ponte en pie; me he aparecido a ti para hacerte mi servidor y para que des testimonio de haberme visto y de lo que aún tengo que mostrarte.


Por nuestra parte, no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.


Y de tal manera se ha consolidado en vosotros el mensaje de Cristo,


Yo mismo, hermanos, cuando llegué a vuestra ciudad, no os anuncié la verdad de Dios con alardes de sabiduría o elocuencia.


Os anuncio la Palabra de la vida que existe desde siempre. Nosotros la hemos oído y la hemos visto con nuestros propios ojos; la hemos contemplado y la hemos tocado con nuestras manos. Porque la vida que estaba junto al Padre se ha hecho visible, y la hemos visto y oído y somos testigos de ella. Ahora os la anunciamos para que juntos participemos en la unión con el Padre y con su hijo Jesucristo.


Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo para salvar al mundo.


En cuanto a Demetrio, todos, y en primer lugar su misma conducta ejemplar, hablan elogiosamente de él. Yo mismo me sumo a los elogios, y tu sabes que mi testimonio es digno de crédito.


cuando he aquí cuando un domingo caí en éxtasis y oí a mi espalda una voz poderosa, como de trompeta,


- No temas; yo soy el primero y el último. Yo soy el que vive. Estuve muerto, pero ahora ya ves. Mía es la vida por siempre y tengo en mi poder las llaves de la muerte y del abismo.


'Soy el Alfa y la Omega' dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que está para llegar, el dueño de todo.


¡Alegraos, por tanto, cielos, y quienes en ellos tenéis vuestra morada! Temblad, en cambio, vosotros, tierra y mar, porque el diablo ha bajado hasta vosotros ebrio de furor, sabiendo que es corto el tiempo con que cuenta.


Y el dragón se puso al acecho junto a la orilla del mar.


Vi también unos tronos; a los que se sentaron en ellos se les dio poder para juzgar. Y vi a los que habían sido asesinados por haber dado testimonio de Jesús y por haber proclamado la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y no llevaban tatuada en la frente ni en las manos la marca de la bestia. Todos éstos recobraron la vista y reinaron con Cristo mil años.


Que la gracia de Jesús, el Señor, esté con todos. Amén.


El Cordero rompió el quinto sello, y vi debajo del altar, vivos, a los que habían sido asesinados por haber proclamado el mensaje de Dios y haber dado testimonio de su fe.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos