Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Salmos 79:4 - Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Nuestros vecinos se mofan de nosotros; somos objeto de desprecio y desdén de quienes nos rodean.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Somos una vergüenza ante nuestros vecinos, objeto de risa y burla a nuestro derredor.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 Hemos venido a ser oprobio de nuestros vecinos, Escarnio y burla de quienes nos rodean.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Nos hemos convertido en escarnio de vecinos, irrisión y ludibrio para los que nos rodean.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Hemos venido a ser oprobio a nuestros vecinos, escarnio y burla a los que nos rodean.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Los pueblos vecinos se burlan de nosotros; ¡somos el blanco de sus burlas!

Ver Capítulo Copiar




Salmos 79:4
23 Referencias Cruzadas  

entonces desarraigaré a Israel de la tierra que le he dado. Rechazaré este templo que hice santo para honrar mi nombre. Haré que Israel sea objeto de burla y de ridículo entre las naciones;


Me dijeron: «Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego».


Sin embargo, cuando Sanbalat, Tobías y Gesem el árabe se enteraron de nuestro plan, se burlaron con desprecio. —¿Qué están haciendo? —preguntaron—. ¿Se rebelan contra el rey?


Nos convertiste en el desprecio de las naciones vecinas. Nuestros enemigos nos tratan como si fuéramos una broma.


Todos los que pasan por allí le han robado, y se ha convertido en la burla de sus vecinos.


Por eso yo he avergonzado a tus sacerdotes; he decretado la destrucción total de Jacob y la vergüenza para Israel.


Los haré objeto de horror y un símbolo de maldad para todas las naciones de la tierra. En todos los lugares donde yo los disperse, serán objetos de desprecio y de burla. Los maldecirán y se mofarán de ellos.


Fui a Jerusalén y a las otras ciudades de Judá, y sus reyes y funcionarios bebieron de la copa. Desde ese día hasta ahora ellos han sido una ruina desolada, un objeto de horror, desprecio y maldición.


»Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: “Así como se derramó mi enojo y mi furia sobre la gente de Jerusalén, así se derramará sobre ustedes cuando entren a Egipto. Serán objeto de condenación, de horror, de maldición y de burla; y nunca más volverán a ver su tierra natal”.


«Estamos avergonzados —dicen los del pueblo—. Estamos ofendidos y en desgracia porque extranjeros profanaron el templo del Señor».


Su pueblo gime en busca de pan; vendieron sus tesoros para comprar comida y mantenerse con vida. «Oh Señor, mira —se lamenta— y observa cómo me desprecian.


Señor, recuerda lo que nos ha sucedido. ¡Mira cómo hemos sido deshonrados!


Ciudad infame y llena de confusión, de ti se burlarán pueblos lejanos y cercanos.


Entonces sabrás que yo, el Señor, he oído cada palabra de desprecio que pronunciaste contra los montes de Israel. Pues dijiste: ‘¡Están desolados; nos fueron entregados para que los comamos!’.


No permitiré que oigas los insultos de las otras naciones y ellas dejarán de burlarse de ti. No serás una tierra que provoque la caída de su propia nación, dice el Señor Soberano”».


Por lo tanto, hijo de hombre, da este mensaje a los montes de Israel de parte del Señor Soberano: “Sus enemigos los atacaron por todas partes, los hicieron propiedad de muchas naciones y objeto de mucha burla y calumnia.


En vista de tus fieles misericordias, por favor, Señor, aparta tu enojo y furor de tu ciudad, Jerusalén, tu monte santo. Todas las naciones vecinas se burlan de Jerusalén y de tu pueblo por causa de nuestros pecados y de los pecados de nuestros antepasados.


«Reuniré a los que añoran los festivales establecidos; nunca más serán avergonzados.


Entre las demás naciones, Judá e Israel se convirtieron en símbolo de una nación maldita. ¡Pues ya no lo serán más! Ahora los rescataré y los haré símbolo y fuente de bendición. Así que no tengan miedo. ¡Sean fuertes y sigan con la reconstrucción del templo!


Serás un objeto de horror, de ridículo y de burla frente a todas las naciones donde el Señor te envíe.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos