Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Samuel 23:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Estas son las últimas palabras de David: «David, hijo de Isaí; David, el hombre que fue elevado tan alto; David, el hombre ungido por el Dios de Jacob; David, el dulce salmista de Israel, declara:

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Estas son las palabras postreras de David. Dijo David hijo de Isaí, Dijo aquel varón que fue levantado en alto, El ungido del Dios de Jacob, El dulce cantor de Israel:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Estas fueron las últimas palabras de David: 'Oráculo de David, hijo de Jesé, oráculo del que fue puesto en lo más alto, del hombre que consagró el Dios de Jacob, del que cantaba los salmos de Israel.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Estas son las postreras palabras de David: Oráculo de David ben Isaí, Oráculo del hombre que fue exaltado, El ungido del Dios de Jacob, El dulce salmista de Israel:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Éstas son las últimas palabras de David: 'Oráculo de David, hijo de Jesé, oráculo del varón bien encumbrado, del ungido del Dios de Jacob, del dulce salmista de Israel.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Estas son las últimas palabras de David. Dijo David, el hijo de Isaí, Aquel varón que fue levantado en alto, el ungido del Dios de Jacob, el dulce salmista de Israel, dijo:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Dios eligió a David, el gran poeta de Israel, y le dio el lugar más importante. Lo que sigue fueron las últimas palabras de David:

Ver Capítulo Copiar




2 Samuel 23:1
25 Referencias Cruzadas  

Entonces Jacob hizo llamar a todos sus hijos y les dijo: «Júntense alrededor de mí, y les diré lo que le ocurrirá a cada uno de ustedes en los días venideros.


Me hace andar tan seguro como un ciervo para que pueda pararme en las alturas de las montañas.


Le das grandes victorias a tu rey; le muestras inagotable amor a tu ungido, a David y a todos sus descendientes para siempre».


Ese día David le dio a Asaf y a sus compañeros levitas esta canción de agradecimiento al Señor:


Canten a él; sí, cántenle alabanzas. Cuéntenle a todo el mundo acerca de sus obras maravillosas.


Pues el Señor declara: «He puesto a mi rey elegido en el trono de Jerusalén, en mi monte santo».


(Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí).


Encontré a mi siervo David; lo ungí con mi aceite santo.


Con mi mano lo mantendré firme; con mi brazo poderoso, lo haré fuerte.


Entonan canciones frívolas al son del arpa y se creen músicos tan magníficos como David.


Pues David mismo escribió en el libro de los Salmos: “El Señor le dijo a mi Señor: Siéntate en el lugar de honor a mi derecha,


Entonces dijo: «Cuando estaba con ustedes antes, les dije que tenía que cumplirse todo lo escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos».


La siguiente es la bendición que Moisés, hombre de Dios, le dio al pueblo de Israel antes de morir:


Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido.


¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas.


Ahora bien, David era hijo de un hombre llamado Isaí, un efrateo de Belén, en la tierra de Judá. En ese tiempo Isaí era anciano y tenía ocho hijos.


Este era su canto: «Saúl mató a sus miles, ¡y David, a sus diez miles!».


Los que pelean contra el Señor serán destrozados. Él retumba contra ellos desde el cielo; el Señor juzga en toda la tierra. Él da poder a su rey; aumenta la fuerza de su ungido».


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos